Nos visitan desde

 

 

recorte julian buvierFrente a Villa Encarnación, sobre la margen izquierda del caudaloso Paraná que allá tiene una anchura de 3.000 metros, y arriba de la barranca, la antigua Itapúa argentina, hoy Posadas, yergue su población moderna entre eucaliptus y casuarinas que le dan un aspecto simpático y halagador.

Posadas tiene apenas 20 años de vida real y hoy es casi una ciudad. Posee dos plazas, una de ellas, la de la Gobernación, más hermosa que cualquiera de las de nuestra capital.
Tiene luz eléctrica, con la particularidad de que cada pilar está rodeado de un pequeño cúmulo de tierra en el cual han plantado enredaderas que, trepando por el pilar le dan el aspecto de una columna de follajes. De noche presenta una vista fantasmagórica.


Posadas se levantó tan asombrosamente, mediante los ingentes sacrificios que se impuso el gobierno argentino para colocarla a una altura digna de su incontestable posición geográfica. No así procedieron los gobiernos paraguayos para con Villa Encarnación que se encontraba en igual situación y que era para nosotros la llave del Alto Paraná [...]

Emporio de mucha importancia, recibe la yerba mate del Alto Paraná, las maderas y los productos de aquella comarca. Tiene dos imprentas que editan cada una su periódico: El Noticiero que aparece diariamente y el Eco de Misiones, semanario importante, impreso con nitidez y bien redactado.

El comercio gira más o menos unos 10 millones de pesos argentinos anualmente, distinguiéndose entre las casas de negocios, la de Núñez y Gibaja, dueño del vapor España que hace el servicio de Posadas hasta Tacurú-pucú y la casa de Barthe dueña de los vapores Anita y Edelira, servicio de Posadas a Buenos Aires; [Felix] Esperanza, servicio a Tacurú-pucú y Brasil; lanchas Elena, Córdoba y otras, así como chatas, etc.

Posadas no ha podido escapar a las luchas caseras que en escala, según la importancia de una población, vienen produciéndose en todas partes y son más bien síntomas del progreso que de riña política. Por eso vemos al gobernador en perpetua lucha con los jueces letrados, dividiéndose la opinión pública en desbando: el uno a favor del gobernador; el otro a favor del juez.
Hoy por hoy, ambas bandas están en apariencia reconciliadas; pero a nuestro parecer eso es simplemente una tregua. Ahora el gobernador unido con el juez letrado le cae al fiscal, y mañana o pasado el fiscal unido al juez letrado le caerá al gobernador.
Así es la política en todas partes y no la podremos reformar. Lo indudable es que el gobernador Lanusse, al tratar de guaraníes a los correntinos y eso, para atraerse la simpatía de los elementos extranjeros, ha cometido una torpeza que le costó muchos dolores de cabeza.
Recorriendo las calles de Posadas hemos visto unos cuantos polacos, sucios, harapientos y descalzos. Si la prosperidad de su colonia guardara la relación con la de su modo de vestir, no se ha de atar los perros con salchichas en esa colonia Apóstol[es], y creemos que en eso, nosotros no somos tan inferiores a los polacos citados.
En Posadas se vive muy retraído. Ha quedado algo de las costumbres coloniales. Los coches que circulan, raras veces llevan familias a paseo.
Justo es decir que cuando la visitamos, el calor era excesivo, y hasta por la noche misma era sofocante.
El trato social interior de las familias es muy afable y sencillo. Si en el trato exterior, visitas, paseos, teatro, etc. se nota tendencias al lujo, en cambio en el hogar íntimo no hay diferencia con el de nuestras familias paraguayas.
Hemos notado también elegantes señoritas cuyos nombres ya hemos citado en EL ENANO del 27 de diciembre último. Habrá muchas otras pero no pudimos verlas; estando en Buenos Aires, cuatro más que conocemos de vista: Anita, Edelira, Elena y Emilia Barthe.
Lo que se puede reprochar a Posadas es de no tener suficientes escuelas dado el extenso radio de su población. Carece de Escuela Nacional y de Escuela Normal lo que es una lástima, pues bien pueden sostenerse esos establecimientos allá.
Posadas está en comunicación directa por telégrafo con todo el orbe y por vía fluvial con Buenos Aires, Montevideo, Asunción, Tacurú-pucú y puertos intermedios.
Una verdadera ciudad como Posadas y un territorio tan extenso como es el de Misiones, no se puede descubrir en el corto espacio de que disponemos y punto final por hoy, prometiéndonos volver a ocuparnos de nuestros amables vecinos”.

{jcomments on}

Transcripción: Osvaldo Salinas Giménez.
Fuente: semanario EL ENANO del 13 enero de 1904. articulo escrito por el corresponsal de Villa Encarnación don Julián S. Bouvier
Foto: (detalle) Julián S. Bouvier-Colección de O. Salinas Giménez-