barthe en 1911En 1916 Misiones contaba con 49.668 habitantes y Posadas con 12.624, todavía no se había producido el importante alud de inmigrantes pero también, gran parte de la población nativa no era contabilizada en los censos, así entonces esta cifra como población debe ser tenida como referencia no terminante. El gobernador del Territorio era el Cnel. Gregorio López, en Posadas el municipio tenía como autoridad máxima al Presidente de la comisión Municipal, este era un hombre que nos sonará conocido ya que tuvo una larga y protagónica actividad política en nuestra provincia, se trata del Dr. Hector Barreyro; el Director de la Escuela Normal era el famoso educador Gastón Dachary.

El Vicepresidente Municipal en 1916 era Domingo Barthe. Un prospero inmigrante francés convertido en yerbatero, ganadero, naviero, comerciante, hotelero, banquero y gran terrateniente en Paraguay, Brasil y Argentina... Aquel refrán que dice “quien que mucho abarca poco aprieta” se aplica a muchos casos pero este personaje de la historia de Misiones, es la excepción a la regla, sí que apretaba. Ese año de 1916 Domingo Barthe solo en Posadas figura como titular de varios negocios; ningún otro nombre se repite tanto como el suyo en una guía de comercios de la época donde podemos leer Barthe Domingo como propietario o proveedor de muchos servicios y empresas, aun a costo de ser reiterativos transcribiremos lo que la Guía Kraft de 1916 describe de la ciudad de Posadas al respecto;
“Acopiador Barthe Domingo […] Agentes Marítimos Barthe Domingo[…] Almacén Por Mayor (Ramos Generales) Barthe Domingo […] Aserraderos Barthe Domingo […] Astillero [el único] Barthe Domingo Barracas Domingo Barthe […] Explotación Yerbatera Barthe Domingo […] Ferreterías Barthe Domingo […] Fundiciones Barthe Domingo […] Herrerías Barthe Domingo […] Molinos Barthe Domingo […] Particulares y Rentistas Barthe Domingo [aquí también figura Barthe Juan][…] Sociedad de Beneficencia Presidenta Elisa Labat de Barthe[…] Tiendas Barthe Domingo […] Vinos, Deposito de… Barthe Domingo […] [1]
Valga la repetición, que es así de extraña como la trascribimos, pues ninguna otra persona acumuló posesión de empresas en tantos rubros, como en este caso.
También durante la gobernación del Cnel. Gregorio López el conocido escritor Francés naturalizado argentino, Paul Groussac, visitó Misiones y fue el mismo gobernador quien lo alojó en la casa de gobierno, que entonces también funcionaba como domicilio particular de quien ejerciera el ejecutivo. Groussac nos dejó un testimonio en su publicación “El Viaje Intelectual” de 1912, en el capítulo “Hacia Iguazú”. A poco de desembarcar en Posadas, Paul Groussac emprende la búsqueda de albergue pero su pretensiones distan mucho de ser satisfechas por los posaderos locales, sobre esta anécdota dejó esta divertida postal literaria:
“Si se uniera al nombre de “Posadas” el congruente calificativo femenino, podría achacarse el bautizo de la ciudad a sus casas de huéspedes… [pero] me pongo a explorar los cinco o seis “hoteles” que mi cochero sucesivamente me indica, alabándolos uno tras otro con filosófica imparcialidad, me limito a consignar que con cada nueva parada echo de menos los atractivos de la anterior…”
y más adelante comenta “respecto de Posadas, felizmente el remedio apetecido está en vías de realización me han mostrado el vasto hotel de varios pisos que el rico propietario, naviero, comerciante y yerbatero francés, Don Domingo Barthe, está edificando…”
La más emblemática de las propiedades de Domingo Barthe, es sin duda el Hotel Palace concluido un año después a la publicación de la Guía Kraft que citamos anteriormente, es decir en 1917, por lo que no figura en ella. Posteriormente cambió de Titular y Nombre, llegando a nosotros como el Hotel Savoy.
Groussac visitó Misiones en el verano de 1912 ese es el año en que Domingo Barthe iniciaba la construcción del Hotel, afirma una páginas más adelante en su relato de viaje que dos de las “fabricas y casas de negocios” de las que visitó “las de Barthe y Núñez y Gibaja, exportadoras de yerba, maderas, tabaco, naranjas, etc. e importadoras de todas las mercaderías y artefactos europeos […] representan un movimiento anual de cinco o seis millones” a modo de comparación para mejor apreciación del significado estos números que Paul Groussac menciona como movimiento de estas dos casas de negocios, agregamos otras líneas, del mismo autor y obra, cuando indica “el valor creciente de los solares urbanos 20$ el m2 en el centro y 2 o 3 $ en los suburbios” es decir cuando el metro cuadrado de terreno en el centro de la ciudad de posadas valía la cifra hoy irrisoria de 20$ el metro cuadrado, los negocios de Barthe se estimaban en dos o tres millones como movimiento anual, solo en Posadas, y poseía negocios y empresas en los dos países de fronteras con Misiones. Por ej. Domingo Barthe figura entre los socios fundadores de la cámara de comercio Argentino – Paraguaya.
Corren muchos rumores convertidos en mitos, leyendas urbanas, fruto de la tergiversación propia de la tradición oral, se dice por ejemplo que Barthe construyó el Hotel Palace, para albergar a los invitados del casamiento de su hija, Anita Barthe, cuya boda se celebraría en ese sitio en 1917; pero el periodista Javier Arguindegui, hizo una investigó en documentos de los archivos de la Catedral de Posadas, en actas de Matrimonio desde 1911 hasta 1917 sin encontrar el nombre de Ana Barthe en ellos. Otras de las Historias más atractivas e interesantes, quizás por la contradicción paradojal que encierra, es el trascendido rumor que tuvo un hijo en el Paraguay que posteriormente será uno de los fundadores del Partido Comunista Paraguayo, se trataría de Obdulio Barthe, pero también recientemente se pudo desmentir este mito comprobando que en fue su sobrino, el hijo de Juan Barthe. Obdulio protagonizaría la “Toma de Encarnación” en 1931 y habiendo sido repelidos por las autoridades, los revolucionarios toman dos embarcaciones de una antigua naviera de Barthe y remontando el río Paraná hacieron paradas en puertos yerbatero donde queman los libros de deudas de los mesúes liberándolos, todo ello según la misma fuente periodística.
Se dice, siempre en esta misma línea de tradición oral, que Domingo Barthe donó su casa particular al Obispado de Posadas y que colaboró con la terminación de la construcción de la Iglesia Catedral ¿También para el casamiento de su hija?; que donó terrenos de su propiedad para un grupo de vecinos que habían fundado el Club Deportivo Unión, aunque esto parece estar semi-probado. En fin se dicen muchas cosas.
Pero ¿Qué sabemos de Monsieur Dominique Barthe? Jules Huret un periodista francés y cronista de viajes, lo conoció cuando camino a las cataratas pasó unos días en Posadas a principios de la década de 1910, en esa ocasión lo entrevistó dejándonos uno de los más ricos testimonios que tenemos sobre este personaje, transcribimos aquí la cita en extenso pues casi no tiene desperdicio.
“[El] Sr Dominique Barthe quien llegó en 1877[2], sin fortuna procedente de la región vasco – francesa, donde era un simple obrero, poseyendo hoy 35 millones de francos. Es al mismo tiempo comerciante , industrial , armador naviero y banquero, teniendo en el Brasil y en el Paraguay 750.000 has. de tierra de la cual una parte importante produce Yerba Mate […]
Le vi aquella noche. Es un hombre de unos cincuenta y cinco años, ágil, de rostro enjuto, tés en carnada y de mirada clara y viva. […]le rogué me contase algo de su pasado, y él lo hizo brevemente. A los doce años llegó a la Argentina con un pariente, procedente de Bayona, y sin un céntimo.
Permaneció tres años en la casa de una de sus hermanas en Buenos Aires y á los quince años entró como empleado en una tienda de un vendedor de Mate con 80 francos por mes. Á los 21 años lo abandonó para trabajar por su cuenta había hecho algunos ahorros con los cuales compró mate y tabaco que vendía. Sus primeros negocios le proporcionaron un capital de 20.000 francos que fue el origen de su fortuna. Hizo el trafico de la yerba mate, de cueros, de tabaco, de madera, de Posadas á Buenos Aires y viceversa. Á los 26 años compró 5000 hectáreas donde metió 2000 vacas. Las 5000 hectáreas se convirtieron en 50000 y sus ganados aumentaron de igual modo. Á los 35 años compró 255.000 hectáreas.

tierras de barthe en py
Hoy es el primer propietario de Misiones, habiendo rehusado últimamente 25 millones de francos que le ofrecía una compañía Inglesa por la totalidad de sus bienes.
Ha creado un arsenal de construcciones navales y un servicio de navegación fluvial sobre el Paraná. Se alaba de no haber tomado dinero á préstamo ni de bancos ni de particulares y de haber enriquecido á sus colaboradores”
En un Suplemento Especial de Circa que data de 1915, apareció una reseña sobre Barthe, pero tenemos que advertir aquí que tanto la breve entrevista que mantuviera Huret con él y la publicación que citamos seguidamente, no son fuentes argumentativas terminantes, que presentamos como la verdad última sobre los datos que se tienen de este personaje histórico que hoy abordamos, son nada más que los que tenemos a mano y suplen la falta de oportunidad de investigación documental en archivos.
Es así que este Suplemento, corrigiendo en parte a Huret, afirma que “Domingo Barthe nació en Pau, Francia, emigrando a Argentina en 1867. [y no en 1877] Luego de concurrir a la escuela "por dos o tres años" viviendo en la casa de sus hermanas, entró a los 15 años como empleado en una tienda de yerba mate con 80 francos por mes, hasta fines de 1870, que paso a Paraguay como empleado de una casa comercial y yerbatera de Villa Concepción, donde estuvo hasta 1875.”
“De esa fecha data su primer negocio que estableció por cuenta propia en V. Concepción continuó hasta fines de 1876 en que, durante la administración de Jovellanos, se intento establecer en Paraguay con un estanco de yerba mate, cueros y tabacos. Pero dada la situación política imperante entonces, vendió sus existencias, permutándolas por yerba y tabaco y se traslado a Buenos Aires, vendiéndolos a pesos moneda corriente de entonces.
Como esa moneda no circulaba más que dentro del país y no le permitía salir de él comenzó a buscar alternativas de áreas donde se produjeran yerbas y otras materias primas. Sabiendo por un diputado correntino que en Misiones se le ofrecían innumerables ventajas realizó compras en remates de mercaderías generales en las que invirtió la mayor parte de su capital y con aquéllas se trasladó a Posadas […] Llegando a Posadas en Marzo de 1877”.
Según el mismo suplemento especial de Circa (1915) citado en Histomar. “Simultáneamente se estableció en Villa Encarnación, siempre dedicado especialmente a la explotación de yerba mate y madera, siguiendo en esa forma hasta 1880, en que su capital ya ascendía a más de $ 200.000.
En 1883 hizo su primer compra de un campo en el Paraguay, poblándolo con 2.500 cabezas de vacunos. Continuó luego comprando campos a medida que crecía su capital, esta vez la mayoría en la Prov. de Buenos Aires”
Un dato importante para los Investigadores es que la razón social de las sucesivas empresas de Barthe se modificaron a lo largo de los años, estas fueron “Barthe y Ayala, desde 1892 a 1894, mas tarde Barthe, Arrillaga y Cía. desde 1894 a 1897 y por ultimo Barthe Hnos. hasta 1898 […] Las diferentes participaciones que ha dado en sus negocios a sus colaboradores representan más de $ 2.000.000.- de capital retirado por los mismos.” Quizás a esto último se refería Huret cuando decía que Barthe se jactaba de “haber enriquecido á sus colaboradores”.

Al parecer se metió de lleno en el rubro de la navegación, en el que ya se había iniciado años antes, en “1887 [cuando] compró los primeros buques de la Sociedad Anónima Alto Paraná y en 1893 mandó a construir el primer vapor, continuando en este orden de propósito hasta invertir la suma de 2.000.000.- de pesos. [en 1915] esa flota [estaba] compuesta por 25 buques de diferentes tonelajes, que suman en conjunto 5.000 toneladas de registro, teniendo establecidos servicios regulares de paquetes entre el puerto de Buenos Aires y Asunción, Buenos Aires y Posadas hasta Iguazú, embarcaciones que hacen la navegación de los ríos Paraná, Paraguay y Alto Paraná. (Suplemento Circa, 1915)
Como ya vimos en la guía Kraf, el Suplemento Circa también menciona para 1915 posesiones de Barthe en Posadas “en el puerto […] un taller mecánico y varadero para construcción y reparación de buques y aserradero de maderas y donde encuentran ocupación permanente más de 200 obreros; en ese establecimiento se construyen vapores y buques para la navegación local.”
Que Barthe era millonario, no queda ninguna duda, tenía su propio código Postal, “3304 - Domingo Barthe” y uno de sus establecimientos tenía uno propio también, “3374 - El Porvenir”; pero ¿Cómo enriqueció tanto? El comercio con la Yerba en Concepción Paraguay justo después de culminada la Guerra de la Triple Alianza fue rentable pero ya bajo la administración de Salvador Jovellanos la política económica cambió aunque solo levemente y Barthe decidió buscar mercados de materias primas aun más convenientes.
En esa época gobernaba Misiones Rudecindo Roca y como dice el refrán “donde el abate juega a las cartas… ¿Qué harán los monjes?” y Rudecindo tenía aquí la industria, la más grande de la provincia, un establecimiento azucarero, construido y mantenido con el trabajo semi esclavo de indios raptados de sus tierras en el sur “por el pecado de defenderlas…” y como “prisioneros de guerras” e “infieles” el deber del estado era civilizarlos… Rudecindo decidió civilizarlos en su establecimiento, empleándoles en el trabajo de cultivar, cosechar, y elaborar la caña de azúcar, pagándoles migajas, descontándoles la comida, prohibiéndoles salir del establecimiento, y embruteciéndoles con el alcohol.
El establecimiento del Gral. Rudecindo Roca se fundó en 1884 y la práctica de tomar trabajadores y descontarle de su salario comidas vestimentas y herramientas se extendió desde entonces dando lugar al desarrollo de una de los tristemente célebres sistemas de explotación de la región, cuyo eslabón más débil en la cadena productiva es conocido como “el mensú” un peón rural de extrema precarización laboral en los Yerbales y Obrajes Madereros, Barthe “contrató” o “conchabó” a mensús por cientos sino miles a lo largo de los años.


Traemos aquí la historia de algunos de estos “mensús”, muestra las condiciones de trabajo en las que eran sometidos, es un extracto de una nota publicada en el diario LA PRENSA:
“Una tarde vimos, desde la borda, que un hombre y un niño abrían los brazos demandando auxilio desde la costa argentina. El barco ancló y en un bote se les trajo a bordo. Estaban macilentos y débiles. Tenían el rostro, los brazos y los pies picoteados por sabandijas de la selva. Durante 15 días habían alimentándose con yerbas del bosque y apenas habían podido llegar a la costa[…] nos refirieron su triste situación. Trabajaban en un obraje como “mensús”. Los “mensús” son los esclavos del Alto Paraná […] y en el trabajo hacía tiempo que rendían energías al patrón, pero nunca podían saldar la cuenta con su labor. Un día reclamaron su libertad para marcharse y fueron azotados. ¿Qué hacer entonces? Fugaron y se internaron en el bosque enmarañado y solitario. Se alimentaron en nuestra presencia y creían estar a salvados. Horas más tarde, presenciamos un cuadro que nos desgarró el corazón. Aguas abajo venia una embarcación y el capitán ordenó ciertos toque convenidos ambas embarcaciones echaron anclas y se operó el trasbordo de nuestros asilados al vapor “Edelira” del Sr. Domingo Barthe. –¿Dónde los llevan? Preguntamos con ansiedad. –Nuevamente al obraje, se nos contestó.”
El suplemento de Círca de 1915 dedicado a Barthe nos deja claro a quién pertenecía esta embarcación “En 1886 [Barthe] inició su empresa de navegación con un solo vapor, el CORNEJO, exclusivamente dedicado al transporte de yerba mate. Al año siguiente adquirió el vapor EDELIRA, que siguió navegando luego de 1915, con comodidades para carga y pasajeros.” Al parecer también transportaba pasajeros sin el consentimiento de los mismos.
“Esa misma noche [continúa el periodista de LA PRENSA] sonó un tiro y se sintió cierto movimiento en la tripulación. ¿Qué ocurría? Era que un “mensú” de los que iba al obraje había saltado a tierra con la intención de huir. Los marineros de guardia le hicieron fuego; el infeliz fue apresado, abofeteado por el contramaestre y encerrado en una letrina, en la cual permaneció hasta llegar al punto de su destino. Ya nos acercábamos al Iguazú […] y a lo lejos divisóse un bulto que flotaba sobre las aguas del río. El práctico que conducía el buque […] me dijo con naturalidad, como quien está acostumbrado a ver esas cosas. –Debe ser un muerto. –¿Cómo? ¿Un cadáver? –Sí, en el alto Paraná, cuando un Mensú se indisciplina, el capataz o el patrón lo mata y el cadáver es arrojado al río” (Dosistheo M. López. –LA PRENSA, 30 de agosto de 1908)
Hasta aquí puede ser solo casualidad que los “mensús” sean de una explotación yerbatera de Barthe y ambos buques, el que los rescata y el que los regresa al obraje, pertenezcan a la flota también de Barthe pero hallamos en otra publicación periodística de la época otra referencia y más directa sobre el trato que se daba los “empleados” en los establecimientos de Barthe. Se trata del diario “La Vanguardia” del 17 de mayo de 1908, es un carta firmada por Julian S. Bouvier; “en el oeste paranaense, un tal Allegrini y otros Mayordomos de Domingo Barthe, asesinaron a varios Peones […] en abril de [1907] fueron asesinados así siete peones en un solo día, entre ellos un brasilero y un menor de edad, de 14 años. Los fusilaron, ni más ni menos. El crimen quedó impune, el juez era empleado de una empresa yerbatera…” Bouvier no deja expresado si el juez era empleado de una “empresa yerbatera” de Barthe, por lo cual no podemos achacarle los connivencia, pero tenemos alguna pistas que nos pueden ilustrar las relación de Domingo Barthe con la “justicia”.

Conocemos una historia de Barthe y un Juez del Territorio, el Dr. Severo González, veamos qué línea de conducta seguían ambos, el relato de los hechos nos lo trae León Naboulet, se trata de la casa de comercio de los hnos. Dei Castelli, “…estos señores comerciantes, matriculados en forma concurrieron al juzgado de Posadas solicitando convocatoria de acreedores, en los términos que les acuerda la ley. El pedido de convocatoria fué demorado por el juez y en este intervalo el señor Domingo Barthe se presentó pidiendo la quiebra de los convocatorios, el juez hizo lugar a la quiebra y nombró de inmediato síndico a un Sr. Rivera, de su relación. Los damnificados apelaron por el auto a la cámara de Paraná. Este tribunal revocó el auto, levantó la quiebra decretada criticando con dureza el auto del juez”
En este último caso es evidente la complicidad del juez González con Domingo Barthe con la intención de apropiarse del comercio “Dei Castelli Hnos.” Naboulet también nos cuenta que en una oportunidad se publicó en la prensa local una “carta de adhesión” a este Juez Letrado del Territorio, pues pesaba sobre él un pedido de juicio político por numerosas irregularidades en su gestión, enviada al Presidente de la República y al Sr. Ministro de Justicia, la carta alagaba al Juez González en estos términos:
“Los que suscriben llevamos a V. E. la palabra del más respetuoso testimonio de congratulación, a la vez que de imparcial aplauso por el digno magistrado de este territorio, a quien debemos el puesto reconquistado del pueblo trabajador, dentro del más estricto marco de civilización moderna […] hoy que ha concluido el fantástico asunto de de los crímenes de este Territorio, consideramos un acto de estricta justicia exteriorizar nuestros placeres hacia el juez que ha sabido cumplir sin mengua su labor, echando por tierra las antojadizas versiones que en mala hora fueron transmitidas a esa capital …” Etc. Etc…
Naboulet continúa con ironía cuando comenta que esta carta “no está firmado por ninguna de las víctimas del Sr. Juez González […] ni por los 50 obreros encarcelados en la prefectura y puestos a la disposición del juez […] ni tampoco por los comerciantes Dei Castelli que fueron arruinados en virtud de un fallo inconsulto del juez. No, Señor […] está firmado por Domingo Barthe, conocido explotador de Peones del Alto Paraná, según voz corriente en Posadas, acreedor del juez y litigante habitual en su juzgado, por Juan B. Molas y Cía. Comerciantes de la localidad con asuntos pendientes en el juzgado […] por Nicolás Dámus conocido obrajero, comerciante, turco, con asuntos pendientes en el Juzgado.” Etc. Etc…
En Paraguay la disputa entre el Estado Paraguayo y los herederos de Domingo Barthe la ganó el estado y recuperó una importante cantidad de territorio por haber sido adquirido con graves irregularidades y/o de modo fraudulento.


[1] (Anuario Kraft, Gran Guía General de la República Argentina. 1916 tomo II, Misiones, Posadas.)
[2] Otra fuente que mencionaremos luego afirma que llegó al País en 1867, hay que tener como posible que aquí pudo haber un error de interpretación o trascripción en la publicación de Huret.

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