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sole mases libroEl pasado 30 de noviembre, aniversario del natalicio de Andrés Guacurarí y Artigas, Luis Sole Mases presentó de modo sencillo y sin pretensiones su nueva obra, se trata de una novela histórica que recorre la vida del máximo prócer misionero, tuvimos el honor de acompañarlo y evocamos aquí una breve reseña, que tiene muy poco de historia rígida y mucho de semblanza literaria. Comencemos con lo que mejor podemos hacer, repasamos la historia para luego reseñar la obra que Sole Mases, tan talentosamente ha recreado para nosotros desde su arte.

Es por todos sabido que al proyecto Artiguista le debemos la reconstrucción territorial de la desmembrada Misiones post gesta emancipadora, reconstrucción ésta, desdeñada por el poder central que no veía “intereses” nacionales suficientes para “gastar” recursos en ello. No menos desconocido es que el artífice principal de la reconstrucción territorial y la organización política federal democrática planteada por el artiguismo fue, en la región y en lo que es hoy territorio provincial, su lugarteniente Andrés Guacurarí y Artigas, brazo armado del proyecto federal que pasó a la historia y se conocía entonces como la “liga de los pueblos libres”.

Fue justamente hace 200 años que ésta liga declaraba la independencia de toda dominación extranjera y que habiendo preparado un ejército de naturales, a quien armó y disciplinó, a mediados de 1815 recupera primeramente Candelaria para después recuperar también, Santa Ana, Loreto, San Ignacio y Corpus, llevando definitivamente la frontera hacia la costa del Paraná como la conocemos hoy, valga decir, gracias a la valentía y determinación de Andrés y sus oficiales.

Pero el sueño de Andrés y del ejército que lo acompañaban no terminaba ahí, ellos eran conocedores de la inmensa injusticia cometida por las naciones extranjeras de Portugal y España en aquel lamentable tratado de permuta de 1750 que de manera cruel partió Misiones y desplazó a millares de misioneros de sus tierras milenarias por una mezquina disputa diplomática entre reinos lejanos. Andrés y quienes lo acompañaban estuvieron dispuestos a enmendar esta rotura territorial reivindicando como misioneros los pueblos usurpados en 1801 por los portugueses.

Se sucedieron las batallas de La Cruz y San Borja, entonces los portugueses comprendieron que “ese indio artiguiño” no sería fácil de derrotar. Decidieron atacar a presentacion libro san andreslos civiles en lugar de enfrentarlos, es así que diezmaron los pueblos misioneros de la costa del Uruguay con la esperanza de acabar con el aprovisionamiento material y humano de las fuerzas misioneras. Andrés establece nuevo cuartel en Apóstoles y luego en San Carlos y después de unas breves pero decisivas victorias arremete contra las misiones orientales pero el apoyo a su gesta era cada vez más escaso y para más al enemigo externo se le sumaban enemigos internos, la antigua clase patricia correntina conspiraba contra los naturales misioneros a quienes siempre habían envidiado sus ricas tierras y ganados. El sueño federal llevó a Andrés a someter a la díscola Corrientes, hecho histórico que hasta hoy suscita controvertidas interpretaciones.

Pero repuestas las fuerzas y las armas el ejército guaraní vuelve a cruzar el Uruguay en post de la recuperación de las misiones orientales, 1819 lo encontrará en San Nicolás, y de ahí pudo repeler una vez más a las fuerzas portuguesas. Cometió un error y dividió sus fuerzas, quizás manteniendo la esperanza de contactar con las tropas Artiguitas, pero la desgracia lo tomó de sorpresa y desguarnecido, fue tomado prisionero y llevado al Brasil.

Los años que la gesta Andresiana mantuvieron la integridad territorial e institucional de los pueblos misioneros, marcaron una etapa crucial en la identidad y la cultura de nuestro pueblo además de hacerlo en su historia, esta situación tácita de soberanía fue imposible de disolver en adelante y el litoral argentino marcó sus fronteras indiscutibles en los ríos Paraná y Uruguay de ahí en adelante. Todo ello lo pagó el pueblo misionero con su sangre y su sufrimiento al apoyar a Andrés Artigas

Luis Sole Mases nos desafía a que repensemos aquella historia, muchas veces oída pero pocas veces comprendida en la magnitud de su grandeza… Su novela histórica o su historia novelada que tituló “San Andrés, el fuego de la revolución” nos propone un ejercicio de recreación del contexto temporal, social y cultural de aquellos heroicos hechos,  tarea esta que bien podría ser la de un historiador pero en su caso es la de un escritor, que aferrándose a la historia documentada y veraz nos narra de manera locuaz y emotiva la gesta emancipadora, contada en primera persona con lujo de detalles.

Tuve el enorme privilegio de leer primeramente los manuscritos y luego la obra, gracias a su autor, y en mi opinión, aunque desautorizada en lo que en literatura concierne, y solo como lector apasionado por la historia, me animo a compartir este mi parecer. En su prosa hay historia, hay literatura, hay ficción en los diálogos, hay drama en el desarrollo y hay épica en el desenlace.

La obra aborda la gesta Andresiana desde la visión de un testigo cercano, un espectador partícipe, como gustan decir los antropólogos. Protagonistas de aquel épico devenir son además de Andrés,  Artigas, Cambell, Acevedo, los negros libertos de la guardia personal de Andrés, Sotelo, los refugiados, los migrantes misioneros asentados en lo que hoy es Corrientes, pero entonces eran estancias misioneras, entre otros.

No se queda ahí, en los amigos aliados, podemos enterarnos también de pormenores de la vida de un Chagas Santos por ejemplo, o de actores relevantes de la alta sociedad correntina…

Muchísimo le debo a Luis Sole Mases el haberme puesto en contexto la historia de Andrés y su gesta en las páginas de su novela, una contextualización histórica que tiene el mérito de simplificar lo complejo sin tergiversarlo, puede comenzar uno de sus repasos del escenario político de entonces en una corte europea y terminar en la ribera opuesta a San Borja… pasando por  las asambleas representativas de España, y el siempre especulativo Directorio del Río de la Plata, al terminar de leerlo, siente uno haber descubierto algo, es esa sensación que dejan los grandes autores al abstraernos tanto que creemos estar pensando convencidos lo que en realidad solo acabamos de leer.

Esto solo ya es un mérito de la obra de Sole Mases… pues la simpleza en que recrea el escenario geopolítico complejo es raramente hallada en textos de historia. Pero no sería justo limitar hasta allí el mérito, la prosa literaria de Luis, si se me permite el comentario, al que como ya dije, no soy autorizado a expedir, es una prosa grácil y profunda a la vez. Tiene el mérito de rejuvenecer la historia de la gesta Andresiana trabajándola con herramientas modernas, en su novela hay transcripciones de documentos de archivos, descripciones geográficas precisas de escenario de batallas, cálculos de distancias medidas en tiempos de marcha, una verdadera ilustración literaria de la historia del prócer, que no dudo formará algún día parte del acervo cultural que la educación optará por divulgar en sus claustros a las nuevas generaciones.

El viejo género de la novela histórica está en mi opinión renovado en técnica… pero no por eso el devenir emocional pierde su protagonismo… Luis nos acerca a un Andrés más racional que romántico, es cierto, a un estratega sesudo antes de un hombre arrebatado por sus pasiones… pero es un hombre real, que por momentos duda, aunque se permite la debilidad solo ante iguales no ante sus subordinados, pero que como diríamos hoy; se juega… y sobra decir, lucha por los ideales libertarios, con los que no solamente suscribe sino que cree en ellos como una fe arraigada en su corazón que lo lleva a seguir el camino que su fe y su esperanza le indican que es el correcto.

Luis desde su mirada política siempre presente en el desenvolvimiento de los hechos nos permite ver que el propósito de Andrés no es seguir el camino correcto para sí mismo, para con sus compueblanos, ni siquiera para sus comprovincianos, Andrés persigue un ideario más altruista y a largo plazo mas nacional… el ideario federal, el recuerdo del bienestar de tiempo del jesuitismo, y la misma búsqueda de la tierra sin mal de la cosmología de los guaraníes son parte de sus aspiraciones… La provincia, el litoral, la nación republicana que nos hereda son parte de ese sueño. Por momentos quisiéramos ayudarlo, es la magia de la literatura que nos transporta y nos hace sentir empatía con los protagonistas de la historia.

El cronista ideal de esta historia, está muy pertinentemente elegido de entre los coprotagonistas, no diremos aquí de quién se trata pero el lector lo comprenderá desde las primera páginas de la obra, aunque por algunos momentos lo olvide, este narrador  vislumbra y comparte el sueño de Andrés, sueño que no es utopía en sus vidas sino es empeñoso trabajo y valiente lucha… el narrador a que da vida nuevamente Sole Mases en su obra tiene en sus últimos suspiros un mensaje profundo para sus lectores, por supuesto no lo desvelaremos aquí, pero comenzará diciendo “despierten misioneros” una idea que el autor ya había evocado en el último párrafo de la dedicatoria.