{"id":2660,"date":"2020-01-28T13:21:00","date_gmt":"2020-01-28T13:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/startersites.io\/blocksy\/blog\/?page_id=2660"},"modified":"2025-04-22T01:34:43","modified_gmt":"2025-04-22T01:34:43","slug":"default-width","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/misioneshistoria.com.ar\/?page_id=2660","title":{"rendered":"Apuntes para una historia deSan Pedro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><br>Escrito por Julio Cantero &amp; Norma Wionczak<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">En el principio era la Yerba<br>arboles de sn pedroLos pueblos originarios de las nacientes de la Cuenca del Plata ten\u00edan a la yerba mate como una planta muy destacada entre su repertorio de hierbas medicinales y consumibles. Era tan intensivo su uso y tan difundido como aliciente contra el hambre y cansancio que comenz\u00f3 a generalizarse no solo por la inmensa mayor\u00eda de naturales, a quienes los colonizadores convirtieron en sus sirvientes, sino que estos le transmitieron la costumbre tambi\u00e9n a ellos y a las nuevas generaciones de criollos, creando el incremento creciente de la demanda en la medida que crec\u00eda tambi\u00e9n la poblaci\u00f3n colonial, fundando as\u00ed un mercado cada vez mayor de dicho producto.<\/p>\n\n\n\n<p>La provisi\u00f3n de este nuevo producto comenz\u00f3 a ser un negocio muy lucrativo y los espa\u00f1oles y criollos no tardaron en ver en la explotaci\u00f3n de los yerbales, por medio de la mano de obra originaria, una potencial v\u00eda de enriquecimiento. Es as\u00ed que comenzaron a explotar a los naturales. Los jesuitas pronto advirtieron que la modalidad de consumir yerba mate provocaba la explotaci\u00f3n deshumanizada de los guaran\u00edes por lo que intentaron prohibirla difundiendo que su ingesta era considerada \u201cpecaminosa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasado el tiempo no s\u00f3lo fracasaron en su intento de prohibici\u00f3n de bebidas elaboradas a partir de la yerba mate sino que ello se transform\u00f3 en la costumbre caracter\u00edstica de toda la Cuenca del Plata, cuya mayor proporci\u00f3n de poblaci\u00f3n eran descendientes de originarios y mestizos criollos quienes consum\u00edan masivamente la yerba mate.<\/p>\n\n\n\n<p>La disputa de los religiosos, sobre todo los jesuitas, con los explotadores de la mano de obra originaria, los encomenderos, devino en una marcada enemistad llegando a ser expulsados de Asunci\u00f3n, la principal ciudad de la Cuenca del Plata, a mediados del S XVII para luego ser restituidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los jesuitas vieron m\u00e1s en los naturales de la regi\u00f3n sus objetivos de evangelizaci\u00f3n que en los colonizadores y los criollos, poniendo as\u00ed todo el empe\u00f1o de su trabajo en las comunidades originarias que a\u00fan no hab\u00edan tenido contacto con la \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d, afianzando su principal destino misional en estos pueblos. Pronto se acercaron al Paran\u00e1 y all\u00ed prendi\u00f3 con fuerza su semilla logrando pronto que distintas aldeas antes muy reacias a permitir el acercamiento de \u201cespa\u00f1oles\u201d los recibieron entre ellos, fue un criollo asunceno recientemente aceptado en las filas ignacianas que hablaba fluidamente el guaran\u00ed quien conquist\u00f3 a los paranaenses y ense\u00f1\u00f3 a sus hermanos congregacionales el modo de hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez establecidas estas reducciones de naturales, fruto de distintas \u201cmisiones\u201d de los jesuitas, estos vieron en la venta de la yerba mate una potencial fuente de ingresos que le permitir\u00eda pagar el tributo al rey y con ello librar a los naturales de la obligaci\u00f3n de servir a los encomenderos. Es as\u00ed como los jesuitas que antes hab\u00edan intentado erradicar el h\u00e1bito del consumo de yerba mate terminaron por propagar a\u00fan m\u00e1s su consumo. Primero equipaban comitivas para que fueran a los yerbales a extraer yerba como se hac\u00edan en el resto de las ciudades coloniales pero tratando de ser m\u00e1s cuidadosos con los trabajadores. Sin embargo, pronto entendieron que esto inevitablemente significaba exponerlos a muchos peligros y fatigas, por lo que estudiaron la planta y buscaron el modo de reproducirla a voluntad cerca de sus pueblos y lo lograron; siendo entonces los primeros en tener yerbales plantados de manera hort\u00edcola en sus pueblos. Se convirtieron en los principales productores de yerba y a un precio que no pod\u00eda ser igualado por quienes se empe\u00f1aban en conseguir la yerba de los dificilmente accesibles yerbales silvestres y con mano de obra esclava dif\u00edcil de controlar y mantener.<\/p>\n\n\n\n<p>Fragmento de mapa jesu\u00edtico[1]. Al principio de la explotaci\u00f3n yerbatera llevada a cabo por los jesuitas y los guaran\u00edes, \u00e9stos explotaban yerbales silvestres lo que cambi\u00f3 cuando domesticaron la planta. En el mapa del siglo XVIII puede observarse con claridad un camino que desde la regi\u00f3n del sur, hoy brasilero, de la costa atl\u00e1ntica atraviesa la zona norte de Misiones ingresando por las elevaciones donde tiene origen las divisorias de aguas (sitios conocidos luego como Campo Er\u00e9 y hoy dia es Bernardo de Irigoyen) el camino cruza el r\u00edo Iguaz\u00fa, antes de las Cataratas y se dirige a la Ciudad Real (Guayr\u00e1), hoy cercan\u00edas de Hernandarias. Tambi\u00e9n se observa que dicho camino contin\u00faa por el centro de Misiones por sobre las nacientes de los arroyos. Todo esto nos hace pensar en una posible l\u00ednea de comunicaci\u00f3n terrestre muy antigua abierta ya por los jesuitas en las regiones selv\u00e1ticas del noreste misionero y el sur brasilero. Para m\u00e1s en el mapa se observa una capilla o puesto con la denominaci\u00f3n \u201cSan Pedro\u201d. Todo ellos nos esta mostrando lo mucho que se desconoce a\u00fan hoy en d\u00eda del pasado remoto de la regi\u00f3n de los pinares<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, resumiendo, parad\u00f3jicamente fueron los mismos jesuitas quienes sistematizaron la explotaci\u00f3n yerbatera; primero en los yerbales silvestres que ten\u00edan bien se\u00f1alados para cada pueblo y a cuya explotaci\u00f3n acud\u00edan comitivas de naturales reducidos pero la mucha dificultad, peligrosidad y coste en insumos e incluso en vidas de los trabajadores llev\u00f3 a los jesuitas a estudiar la posibilidad de hacer plantaciones de yerba en cercan\u00edas de los pueblos, logrando con \u00e9xito la domesticaci\u00f3n de la ilex paraguariensis. Los naturales, bajo tutela jesu\u00edtica, plantaron para su consumo y sobre todo para la comercializaci\u00f3n, a partir de semillas, extensos yerbales en las afueras de los pueblos de los que cosechaban sin peligro ni necesidad de hacer un desmedido viaje. Con posterioridad de la expulsi\u00f3n de estos religiosos, si bien los yerbales hortenses no se hab\u00edan abandonado y se siguieron explotando, su producci\u00f3n como casi todo durante la administraci\u00f3n colonial de los pueblos se vio muy disminuida.<\/p>\n\n\n\n<p>Fragmento de mapa[2] que especifica la posesi\u00f3n de los yerbales silvestres consignado el pueblo al que le corresponde la explotaci\u00f3n de dichos yerbales, se marca tambi\u00e9n el r\u00edo Iguaz\u00fa para se\u00f1alar ubicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En este mismo mapa en otra secci\u00f3n tambi\u00e9n se observa en la zona de las nacientes de afluentes orientales del r\u00edo Uruguay un pueblo jesu\u00edtico llamado \u201cSan Pedro\u201d. Recordemos que la topon\u00edmia de advocaci\u00f3n religiosa es m\u00e1s propia del siglo XVI y XVII y no tanto del s. XIX y mucho menos del XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegada la etapa de la independencia la tensi\u00f3n pol\u00edtica y no pocas veces militar en que se vio envuelta la regi\u00f3n de las misiones por encontrarse ellas en el l\u00edmite jurisdiccional de facciones enfrentadas, primero realistas contra gobiernos patrios y luego las de la Confederaci\u00f3n Argentina versus la escindida Provincia Paraguaya, provocaron la absoluta decadencia de los pueblos, pero aun as\u00ed los yerbales hortenses de las misiones sobrevivieron y ocasionales expediciones remontaban los r\u00edos, en especial el Uruguay, o transitaban los antiguos caminos, para llegar a los yerbales de los pueblos a explotarlos. Esta explotaci\u00f3n continu\u00f3 hasta fines de la guerra de la Triple Alianza durante la cual las reiteradas cosechas a las que fueron sometidos dichos yerbales provoc\u00f3 su paulatina extinci\u00f3n; perdidos \u00e9stos y perdido tambi\u00e9n el conocimiento del m\u00e9todo de germinaci\u00f3n de la yerba no volvieron a verse yerbales hortenses hasta la primera d\u00e9cada del s. XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto se volvi\u00f3 a recurrir a los yerbales silvestres, primeramente en territorio paraguayo pues despu\u00e9s de la guerra se hab\u00eda propiciado la creaci\u00f3n de grandes latifundios por la venta de tierras a la que los gobiernos paraguayos de posguerra se vieron obligados para saldar deudas de guerra, quiz\u00e1s el m\u00e1s famoso de esos establecimientos dedicado a esa explotaci\u00f3n fue el de \u201cTacur\u00fa Puc\u00fa\u201d en cercan\u00edas del salto \u201cGuair\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hermanos italianos Francisco y Juan Goicochea ten\u00edan tambi\u00e9n un asentamiento sobre la margen derecha del Paran\u00e1, all\u00ed sabemos que tuvieron un incidente con \u201cindios alborotados\u201d que trabajaban en la recolecci\u00f3n de yerba silvestre, as\u00ed lo cuenta Alejo Peyret quien lo visit\u00f3 en la costa paraguaya:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;D. Juan Goicochea estaba algo preocupado con las noticias que acababa de recibir de los yerbales. Los indios que estaban trabajando para \u00e9l se hab\u00edan alborotado, porque son unos trabajadores muy exigentes, y se ve\u00eda en la mayor necesidad de marchar para all\u00ed a la mayor brevedad, pues su encargado le hab\u00eda dado un parte algo alarmante&#8221;. (Peyret, 1881, 179)<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta Peyret, entonces, que Goicoechea conocedor de las andanzas de un famoso descubiertero de origen brasilero llamado Fructuoso Moraes Dutra, decide invertir en una exploraci\u00f3n de territorios hasta entonces s\u00f3lo superficialmente explorados del Alto Paran\u00e1 en la costa argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta decisi\u00f3n, motivada por la expansi\u00f3n del l\u00edmite de la explotaci\u00f3n de yerbales silvestres, es el detonante del encuentro de la comitiva encabezada por Dutra, secundada por Ad\u00e1n Luchessi y Felipe Tamareu con la tribu del cacique Maydana con quienes sellaron el convenio de amistad y colaboraci\u00f3n conocido como \u201cpacto de la selva\u201d, hecho \u00e9ste que determin\u00f3 la ocupaci\u00f3n efectiva y permanente de San Pedro y su consiguiente devenir hist\u00f3rico como parte integrante de la provincia de Misiones y la Rep\u00fablica Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed debemos hacer un par\u00e9ntesis para empaparnos de la realidad \u00e9tnica poblacional del territorio de San Pedro y zonas aleda\u00f1as a fines del s. XIX. Adem\u00e1s, aclarar que como dijimos, este contacto ser\u00e1 determinante para la historia como parte integrante de Misiones (Argentina), lo que no significa que fue el primer contacto, como veremos luego, pero s\u00ed en el que los originarios pudieron ser incorporados a la sociedad moderna dentro de los l\u00edmites de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Primeros pobladores<br>Si en algo coinciden los diversos relatos testimoniales y los estudios que posteriormente los tomaron como fuentes para construir la historia, es que, en lo que hoy es conocido como San Pedro, Misiones, viv\u00edan primeramente pueblos originarios. Entonces una de las primeras preguntas que debemos hallar respuesta es \u00bfqu\u00e9 cultura y\/o parcialidad ocup\u00f3 originalmente este suelo? \u00bfDesde cu\u00e1ndo? \u00bfC\u00f3mo viv\u00edan? Y, \u00bfc\u00f3mo fue su contacto con la cultura moderna? Interrogantes cuyas respuestas significan el inicio de la historia y una primera mirada a la prehistoria de San Pedro. Veamos cuales son los testimonios iniciales que es posible hallar sobre estos t\u00f3picos en las fuentes m\u00e1s antiguas, como lo son por ejemplo, los relatos de los primeros exploradores que visitaron San Pedro a fines de s. XIX desde que Misiones volviera a adquirir el estatus de Territorio Nacional separado de la tutela de Corrientes y que enviaron sus informes al Instituto Nacional Geogr\u00e1fico y a revistas especializadas de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Bautista Ambrosetti fue uno de los primeros exploradores que dej\u00f3 testimonio sobre los habitantes de San Pedro. Este explorador e intelectual de fines del s. XIX ser\u00e1 una fuente de consulta recurrente en nuestro recorrido por la historia de San Pedro. Especialmente recomendados son sus relatos de su primer (1891) y tercer viaje (1893\/94). Este es un polifac\u00e9tico autor, hace a la vez de paleont\u00f3logo, arque\u00f3logo, historiador, recopilador de mitos y leyendas aut\u00f3ctonas, es el iniciador de las exploraciones arqueol\u00f3gicas cient\u00edficas en Argentina. Ambrosetti visit\u00f3 Misiones en tres viajes exploratorios y ya en el primero de ellos visit\u00f3 San Pedro cuando todav\u00eda no era m\u00e1s que un claro en la selva con una \u201caldea\u201d de ranchos dispersos y es \u00e9l quien claramente atribuye la primera ocupaci\u00f3n del sitio a los kaingangues.<\/p>\n\n\n\n<p>Este investigador fue de los pocos en realizar exploraciones a la selva virgen misionera sin mayor motivaci\u00f3n que la pesquisa cient\u00edfica (no econ\u00f3mica), y no una exploraci\u00f3n sino tres a lo largo de tres a\u00f1os. Las experiencias que vivi\u00f3 atravesando por d\u00edas las picadas que cruzaban la selva como \u00fanico camino nos dejan una idea de la dificultades de la tarea asumida:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDescribir la sensaci\u00f3n que se experimenta al encontrarse en un campo ba\u00f1ado de luz, cuando se ha marchado casi tres d\u00edas en el monte, sin ver m\u00e1s que \u00e1rboles y no teniendo a la vista sino un campo muy reducido de acci\u00f3n envueltos siempre en una claridad difusa, es algo que no se puede describir: parece que los pulmones se ensanchan: dan ganas de galopar, de re\u00edrse y hasta de cantar.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvimos a entrar en la picada oscura, sin sol, donde volv\u00edan a esperarnos el tacuaremb\u00f3 y la u\u00f1a de gato; ech\u00e9 una \u00faltima mirada a aquel singular oasis y con un sentimiento parecido al del final de un placer corto, di un rebencazo a la mula y me intern\u00e9 siguiendo el sonido triste y mon\u00f3tono del cencerro de la madrina\u201d\u2026[3]<\/p>\n\n\n\n<p>Esta afirmaci\u00f3n suya nos deja una idea de las peripecias de sus viajes, tres d\u00edas caminando y durmiendo en un t\u00fanel vegetal que no dejaba ver la luz del sol, hoy d\u00eda cuesta imaginarnos tales circunstancias pero esas eran sus vivencias promedio en dificultad en las que se ve\u00eda inmerso durante sus viajes.<\/p>\n\n\n\n<p>Tupies y Cainguas o Kaing\u00e1ngues<br>Puede que en alguna oportunidad hayamos le\u00eddo o escuchado que los pueblos originarios que habitaron San Pedro primeramente fueron los tapes o tup\u00edes, los cainguas, o kaingangues, e incluso \u201ccoroados\u201d (del portugu\u00e9s: \u201ccoronados\u201d), esta confusi\u00f3n es muy com\u00fan; ya la advirti\u00f3 Ambrosetti en la d\u00e9cada de 1890:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos Indios Kaing\u00e1ngues, en Misiones, son llamados Tup\u00eds, no s\u00e9 si propia o impropiamente. Me inclino a creer lo \u00faltimo, gui\u00e1ndome, sobre todo, por el idioma, en el que escasean mucho las palabras guaran\u00edes. Los brasileros, en cambio, los llaman Coreados, es decir, Coronados, a causa del modo que tienen de cortarse el pelo, dej\u00e1ndose una corona, como los frailes franciscanos. Los indios se adjudican el nombre de Kaing\u00e1ngues y no responden al llamado de Tup\u00eds. Esta palabra, en Misiones, tiene un valor m\u00e1s bien relativo, aplic\u00e1ndose a todo indio temible y que no sea guaran\u00ed, lo que debe ser una idea del tiempo de la dominaci\u00f3n jesu\u00edtica, y que todav\u00eda subsiste por tradici\u00f3n\u201d[4].<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el mismo Ambrosetti llega a esas conclusiones solo despu\u00e9s de a\u00f1os de exploraci\u00f3n e investigaci\u00f3n, en su primer viaje tambi\u00e9n \u00e9l denomina \u201ctup\u00edes\u201d a los \u201cindios\u201d de San Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta diversidad de denominaciones se debe a varias circunstancias, analicemos desde la m\u00e1s simple a la m\u00e1s compleja las razones de aquella confusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar es f\u00e1cil confundir el t\u00e9rmino caingu\u00e1 con kaingangues, su fon\u00e9tica es similar, pero son diferentes etnias y no habitaban los mismos sitios. Ambrosetti tiene unos trabajos particulares sobre cada una de esas dos poblaciones originarias[5].<\/p>\n\n\n\n<p>Los cainguas son de la familia de los guaran\u00edes pero quienes de entre ellos no hab\u00edan aceptado participar de las reducciones propuestas por los jesuitas y por ende de su consiguiente desarrollo cultural, tecnol\u00f3gico, incorporaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n en la civilizaci\u00f3n criolla de la \u00e9poca con marcada influencia europea y cat\u00f3lica, es decir, todo lo que signific\u00f3 para quienes s\u00ed lo hicieron. En cambio estos cainguas, que es una denominaci\u00f3n impuesta que significa monteses, gente de la selva, aunque eran del tronco guaran\u00ed no participaron de esa aculturaci\u00f3n. Por otra parte estaban los kaingangues, mucho m\u00e1s belicosos y del tronco ling\u00fc\u00edstico \u201cge\u201d, predominaban en lo que hoy son los estados brasile\u00f1os de Santa Catarina, Paran\u00e1 y R\u00edo Grande do Sul.<\/p>\n\n\n\n<p>Postal, 1905, Edit. Rosauer. Tomada en \u201cAlto Paran\u00e1\u201d, grupo de Caingu\u00e1s. Si bien la imagen pertenece a una postal presumimos est\u00e1 tomada de \u201cBoccard, Louis. \u00c1lbum, Viajes y Exploraciones a los Territorios del Alto Paran\u00e1, Paraguay, Misiones y Brasil. 1898-1899, En Colecci\u00f3n Th\u00e9o Savary\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, cuando o\u00edmos decir que eran tup\u00edes o tapes, el error en esta interpretaci\u00f3n parte del hecho que Tape es una regi\u00f3n y por extensi\u00f3n sus habitantes son tapes o tup\u00edes, pero bien pudieron ser kaingangues que sabemos que eran bravos defensores de su territorio y habitaban el Tape; y antiguamente los tup\u00edes o tapes eran ancestrales enemigos de los guaran\u00edes y sobre todo de los guaran\u00edes reducidos; y la tradici\u00f3n entre los descendientes de la experiencia jesu\u00edtica era actuar con mucha cautela frente a aquellos pueblos primitivos de la frontera nororiental de Misiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tradici\u00f3n se traslad\u00f3 a los correntinos que fueron los primeros en explorar los yerbales silvestres y en traer en sus comitivas peones guaran\u00edes antiguamente huidos de los pueblos de las misiones cuando la administraci\u00f3n colonial de estos los dej\u00f3 caer en la m\u00e1s ruinosa miseria y desatenci\u00f3n social y que se asentaron en Corrientes, como es sabido.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen documentadas confrontaciones armadas que dejaron bajas en ambos bandos, naturales y criollos, durante las primeras comitivas de exploradores que buscaban yerbales silvestres. Los sobrevivientes, al regresar, le atribuyeron sin dudar el ataque a los brav\u00edos tapes o tup\u00edes, \u201cindios ind\u00f3mitos\u201d sin tradici\u00f3n civilizada como la de los guaran\u00edes, que m\u00ednimamente eran agricultores.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy sabemos que la parcialidad que habit\u00f3 el territorio que actualmente es conocido como San Pedro y tambi\u00e9n toda la zona aleda\u00f1a llegando a Fracr\u00e1n, como a Bernardo de Irigoyen, como tambi\u00e9n a sitios m\u00e1s alejados como Puerto Piray, fueron los Kaingangues del tronco ling\u00fc\u00edstico GE, de actitud muy agresiva hacia los extra\u00f1os. A ellos visit\u00f3 Ambrosetti, para su fortuna la tribu estaba muy raleada, compuesta ya por pocos individuos y capitaneada por un cacique criollo de origen correntino quien siempre hab\u00eda buscado acercamiento y entendimiento con los ocasionales transe\u00fantes de la selva que ven\u00edan de ciudades o pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn el Territorio Nacional de Misiones, la tribu [de kaingangues] que existe, habita el interior, sobre la Sierra Central, en la aldea de San Pedro, habi\u00e9ndola visitado dos veces: una en enero de 1892, y otra en marzo del presente a\u00f1o 1894, con la expedici\u00f3n que dirig\u00eda del Instituto Geogr\u00e1fico Argentino\u201d (Ambrosetti, 1895, p. 306).<\/p>\n\n\n\n<p>No es prop\u00f3sito de este trabajo hacer una historia de los pueblos originarios de la zona, tema por dem\u00e1s interesante, pero que excede grandemente nuestros objetivos de construir una breve historia de San Pedro, amena y fluida pero pertinente y fundamentada; por ello y por ahora s\u00f3lo diremos esto sobre la definici\u00f3n de la poblaci\u00f3n originaria habitante del territorio sampedrino previo a los primeros acontecimientos hist\u00f3ricos registrados. Quienes tengan mayor necesidad de informaci\u00f3n sobre estos t\u00f3picos recomendamos la famosa obra de Salvador Canals Frau titulada \u201cLas poblaciones ind\u00edgenas argentinas\u201d, Guillermo Magrassi \u201cLos abor\u00edgenes de la Argentina\u201d y por supuesto Antonio Rex Gonz\u00e1lez \u201cArgentina ind\u00edgena, v\u00edsperas de la conquista\u201d, solo para mencionar a los imprescindibles cl\u00e1sicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte hay tambi\u00e9n en el mundillo historiogr\u00e1fico moderno un amplio debate, sobre todo en Brasil y en menor intensidad en el resto de Sudam\u00e9rica, acerca de la historia ind\u00edgena, b\u00e1sicamente la discusi\u00f3n discurre centralmente, en c\u00f3mo debe ser abordada la formulaci\u00f3n de investigaciones de la \u201chistoria originaria\u201d si, los originarios en la Historia o una Historia de los originarios. Proposiciones que difieren en el planteamiento de los supuestos desde los cuales se parte y en la composici\u00f3n de los an\u00e1lisis realizados por cada quien participa del debate. En este trabajo por supuesto el tema de las parcialidades \u00e9tnicas excede por muchos los objetivos que nos planteamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque reconocemos por dem\u00e1s interesante la cuesti\u00f3n no abordamos ese complejo panorama te\u00f3rico del abordaje de la historia de los originarios (o la historia originaria) ni tampoco tomamos en cuenta el relevamiento arqueol\u00f3gico de las zonas mencionadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sino s\u00f3lo analizamos bibliograf\u00eda antigua, que a la fecha ya consideramos fuentes, por ser en muchos casos testimonios de personas que visitaron San Pedro en a\u00f1os muy remotos m\u00e1s pr\u00f3ximos al origen de la historia del sitio que al presente y por tomar ellos contacto y entablar charlas con los protagonistas de los hechos fundacionales, sean estos originarios o colonos aventureros o primeros habitantes modernos.<\/p>\n\n\n\n<p>El frente extractivo del Uruguay<br>Como es sabido, desde el fracaso de la expedici\u00f3n de Belgrano al Paraguay, la percepci\u00f3n de ambos estados emergentes sobre la soberan\u00eda de Misiones permaneci\u00f3 en un estado de tensa incertidumbre e indefinici\u00f3n. Gaspar Rodr\u00edguez de Francia que en algunos documentos se refer\u00eda al Paraguay como \u201cprovincia\u201d, sin embargo manten\u00eda una marcada hostilidad con los argentinos, los naturales, los exploradores extranjeros y principalmente con los correntinos que transitaban por Misiones, los consideraba esp\u00edas, ladrones y salvajes y los persegu\u00eda haciendo casi imposible que prospere alg\u00fan asentamiento en el margen izquierdo del Paran\u00e1 desde la d\u00e9cada de 1810 hasta su muerte en 1840.<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos menos que comentar lo parad\u00f3jico de su criterio para calificar a quienes viv\u00edan o transitaban Misiones durante su gesti\u00f3n de gobierno en el Paraguay, dado que este dictador paraguayo orden\u00f3 se incendiaran todos los pueblos del Paran\u00e1, se trasladaran a la fuerza a todos sus habitantes a la otra margen del r\u00edo, y se confiscaran todas sus posesiones, sus ganados y sean incendiado los pueblos de Candelaria, Santa Ana, Loreto, San Ignacio y Corpus. Sin embargo, luego de ello llama ladrones salvajes y saqueadores a quienes vienen a esos pueblos, quiz\u00e1s su antigua residencia donde nacieron y crecieron, solamente a cosechar yerba, \u00fanico bien que se salv\u00f3 de la destrucci\u00f3n que dejaron tras de si las tropas paraguayas bajo \u00f3rdenes de Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Qued\u00f3 as\u00ed vedado para el tr\u00e1fico de mercanc\u00edas, y sin consumidores, el margen izquierdo del r\u00edo Paran\u00e1 del lado occidental de Misiones y solo con prudencia algunos correntinos y brasileros se animaban a explorar el lado oriental llegando a las laderas este de las sierras centrales de Misiones accediendo por el r\u00edo Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Un agrimensor inmigrante franc\u00e9s que vino a Misiones a finales del s. XIX escribi\u00f3 sobre esta \u00e9poca que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDurante muchos a\u00f1os, de 1828 a 1845 no se habla m\u00e1s de Misiones; los paraguayos ten\u00edan una guardia en la isla Yacyret\u00e1 en frente de los r\u00e1pidos de Apip\u00e9, y una bater\u00eda en la Tranquera de Loreto entre el extremo norte de la laguna Iber\u00e1 y el Paran\u00e1, [Ituzaing\u00f3, Corrientes] que cerraban toda comunicaci\u00f3n al oeste de Misiones, tanto por tierra como por el r\u00edo\u201d [6].<\/p>\n\n\n\n<p>En la d\u00e9cada de 1840, con el fallecimiento de Gaspar Rodr\u00edguez de Francia y sobre todo con la llegada de los L\u00f3pez al poder en Paraguay, se abri\u00f3 otra instancia diplom\u00e1tica que permiti\u00f3 una comunicaci\u00f3n m\u00e1s fluida entre estados y por consiguiente un trato m\u00e1s cordial. Sin embargo, la cuesti\u00f3n de l\u00edmites no se solucionar\u00e1 entonces, pero se dio el caso curioso de la firma de un tratado de l\u00edmites entre un estado nacional, el de Paraguay, y un estado provincial, el de Corrientes, en el que \u00e9ste \u00faltimo, inopinadamente cedi\u00f3 jurisdicci\u00f3n al Paraguay sobre los pueblos del Paran\u00e1, desde Ituzaing\u00f3 (Tranquera de Loreto) a Corpus (algunos dicen hasta el r\u00edo Iguaz\u00fa) y toda esta franja se adentraba seg\u00fan dicho tratado hasta las sierras centrales. Junto a este tratado de l\u00edmites, que nunca fue ratificado por nuestro estado nacional, la provincia de Corrientes firm\u00f3 tambi\u00e9n un tratado de amistad y entendimiento con el Paraguay, lo que facilit\u00f3 el ingreso de correntinos al territorio hoy misionero, \u00e9stos lo hac\u00edan principalmente para comerciar con los paraguayos en el fuerte de San Jos\u00e9 (hoy Posadas) y para \u201cbeneficiar\u201d yerba. Esta no se cosechaba en los yerbales hortenses de las ruinas de lo que fueran los pueblos fundados por los jesuitas en la costa del Paran\u00e1 pues estos quedaron dentro de la \u201cjurisdicci\u00f3n\u201d paraguaya seg\u00fan el irregular tratado entre Corrientes y Paraguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, los yerbales permitidos para los correntinos \u201clegalmente\u201d y por contrabando para los brasile\u00f1os, eran los accesibles desde la costa del Uruguay, desde all\u00ed se ir\u00edan aprovechando precarios caminos, pr\u00e1cticamente senderos que cortaban la selva, que partiendo desde los puestos del Alto Uruguay m\u00e1s avanzados se adentraban en Misiones subiendo las laderas hasta llegar a los yerbales silvestres de cercan\u00edas de Ober\u00e1, de \u00d1u Guaz\u00fa y posteriormente Cavaru-coi\u00e1, que los primeros pobladores criollos bautizaron \u201cSan Pedro\u201d de \u201cMonteagudo\u201d justamente por la espesura de la selva que lo rodeaba y por los t\u00faneles de vegetaci\u00f3n por donde se deb\u00eda transitar por d\u00edas sin ver la luz del sol con claridad, respirando el aire h\u00famedo impregnado de aromas de la selva y corriendo todo tipo de peligros.<\/p>\n\n\n\n<p>Picada de Las Palmas a Campo Er\u00e9 y de all\u00ed a San Pedro<br>Previo a esta investigaci\u00f3n solo se contaba para la adjudicaci\u00f3n del nombramiento de la localidad y su primer registro hist\u00f3rico, con un material historiogr\u00e1fico de 2001 y todo estos a\u00f1os fue el canon en materia de poblamiento y colonizaci\u00f3n de San Pedro. Esta producci\u00f3n historiogr\u00e1fica marc\u00f3 la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de los or\u00edgenes del asentamiento estable que devino en el San Pedro como lo conocemos hoy. La misma establece lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en 1863 los brasile\u00f1os del estado fronterizo de Paran\u00e1 conocedores de las exploraciones correntinas en busca de yerba que se acercaban cada vez m\u00e1s al noroeste de Misiones por las sierras centrales para no perder territorio que ven\u00edan ocupando en su pol\u00edtica imperial netamente expansionista emprendieron un proyecto de construcci\u00f3n de un camino que uniera la localidad de Palmas con Campo Er\u00e9 y este con Cavar\u00fa coi\u00e1, sitio que conoc\u00edan s\u00f3lo por testimonios de naturales como el m\u00e1s alejado ocupado por la naci\u00f3n \u201ccoroada\u201d o kaingangues, delegan el trabajo en un famoso explorador llamado \u201cMarcondes\u201d quien ese mismo a\u00f1o lleg\u00f3 a Campo Er\u00e9, localidad hoy denominada Bernardo de Irigoyen.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde all\u00ed avanzaron siguiendo las divisorias de las aguas por la altiplanicie central leguas suficientes para interpretar que llegaron a San Pedro pero a decir verdad, en el informe descriptivo de su exploraci\u00f3n no mencionan m\u00e1s que haber encontrado restos de rancher\u00edas de originarios a la distancia donde deber\u00eda estar San Pedro, desde all\u00ed ten\u00edan dos opciones continuar por l\u00edneas de caminos de los naturales existentes rumbo al Paran\u00e1 o rumbo a \u00d1u Guaz\u00fa, hoy Campo Grande, pasando por Fracr\u00e1n donde tambi\u00e9n encontraron rancher\u00edas con signos de haber sido ocupadas relativamente hace poco tiempo, pero desocupadas. La exploraci\u00f3n Marcondes desde Campo Ere no en pocas ocasiones sinti\u00f3 la presencia de naturales en cercan\u00edas, incluso en una ocasi\u00f3n los \u201ccoroados\u201d contratados para guiar la expedici\u00f3n descubrieron un rastro que quisieron seguir para atacar a los naturales de la zona, inquietud que fue sofocada por Marcondes pues no se trataba de una exploraci\u00f3n de ese tipo sino que se pretend\u00eda empalmar los caminos hasta entonces existentes hasta Palmas con los que, viniendo de la Confederaci\u00f3n Argentina, llegaban a esas tierras todav\u00eda no bien definidas en su jurisdicci\u00f3n y l\u00edmites, habitadas solamente por la gente del monte o Kaingangues.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue durante esta expedici\u00f3n llevada a cabo en 1863 que en un campo o campi\u00f1a, es decir, en un terreno de pastos y no de selva, sobre las rancher\u00edas de originarios ausentes en ese momento del sitio, ya sea por estar escondidos en los montes o estar en un periodo del a\u00f1o en que explotaban los recursos de otro sitio, los brasileros hicieron un campamento que por ser la fecha cercana a la que el calendario cat\u00f3lico recuerda a los \u201cSantos Ap\u00f3stoles San Pedro y San Pablo\u201c y\/o en honor al emperador brasilero que financiaba la exploraci\u00f3n, pusieron al sitio el nombre de San Pedro (Machon, 2001, p. 58). La interpretaci\u00f3n, como dijimos. est\u00e1 muy extendida y se da por hecho comprobado e incluso es hasta hoy la noticia que se tiene de la denominaci\u00f3n del sitio como \u201cSan Pedro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta investigaci\u00f3n tuvimos la oportunidad de revisar el documento principal de aquella interpretaci\u00f3n y subsiguiente relato hist\u00f3rico de los acontecimientos que llevaron a denominar a la \u201ccampi\u00f1a\u201d como San Pedro y la atribuci\u00f3n del hecho a determinados personajes hist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Creemos que es posible, haciendo un an\u00e1lisis m\u00e1s pormenorizado del documento original en portugu\u00e9s, plantearnos una visi\u00f3n alternativa de los hechos que obviamente con elementos comunes tiene otros protagonistas y sobre todo se desprenda de inclinaciones interpretativas que no tiene mayor asidero que la intuici\u00f3n de la primera lectura de las fuentes, no siendo necesariamente la interpretaci\u00f3n de los hechos. Por ejemplo, de nuestra lectura del documento enviado por la Comisi\u00f3n que integrara Marcondes de S\u00e1, nos quedamos con la percepci\u00f3n a nuestro entender objetiva, que deriva en un postulado del tipo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno del Brasil, conocedor de la incertidumbre reinante en la determinaci\u00f3n a ciencia cierta de los cursos de agua que fijaba el l\u00edmite entre nuestros pa\u00edses, se preocup\u00f3 de crear caminos que llegar\u00e1n al l\u00edmite y favorecieron el establecimiento de poblaci\u00f3n brasilera en la zona, si bien esta interpretaci\u00f3n hab\u00eda sido planteada anteriormente, sobrevuela la idea de la apertura de esta \u201cestrada\u201d o \u201cruta\u201d con fines de dar acceso al desplazamiento de tropas que se dirigir\u00e1n al Paraguay en ocasi\u00f3n de la guerra de la Triple Alianza. Podemos afirmar aqu\u00ed que lo primero, el asegurar el territorio al Brasil en caso de disputa territorial (como efectivamente ocurri\u00f3) es el m\u00e1s probable motivo de las expediciones brasile\u00f1as pero lo segundo, el camino por donde transitar\u00edan tropas es una conjetura incierta a nuestro modo de entender. Adem\u00e1s el documento original nada m\u00e1s afirma que se denomin\u00f3 al sitio donde encontraron la primera tolder\u00eda de originarios, la liderada por Maydana o por un hijo de Fracr\u00e1n, San Pedro, y se llam\u00f3 Santa Cruz al asiento de la tolder\u00eda de Fracr\u00e1n, la primera denominaci\u00f3n perdur\u00f3 pero la segunda no.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte existen protagonistas soslayados de aquella gesta. En los documentos que refieren a las dos expediciones en las que particip\u00f3 Marcondes de S\u00e1, se habla de \u201cFrancisco das Chagas\u201d como miembro integrante de la segunda expedici\u00f3n, pero el que nos llama m\u00e1s la atenci\u00f3n es el cacique originario kaingangue \u201cVictorino Cond\u00e1\u201d. Este personaje, durante la segunda expedici\u00f3n de 1865 que de Palmas (hoy Brasil) lleg\u00f3 a San Pedro, hizo contacto con las tribus que habitaban la zona y entabl\u00f3 con ellos un trato cordial que incluso lleg\u00f3 a motivar que los mismos los acompa\u00f1aran de regreso a Palmas para luego incorporarse a una colonia donde estos naturales junto a otros eran \u201cevangelizados\u201d, para su incorporaci\u00f3n a la sociedad moderna. De esta experiencia habr\u00edan participado los originarios de la tribu de Fracr\u00e1n y de Maydana, todo gracias a las tratativas diplom\u00e1ticas del cacique Victorino Cond\u00e1, \u201ccoroado\u201d al decir de los brasileros, pero sabemos que esta es denominaci\u00f3n impuesta a quienes se llamaban a s\u00ed mismos Kaingangues. Adem\u00e1s tambi\u00e9n del an\u00e1lisis documental queda claro que la b\u00fasqueda del contacto amistoso con los \u201cindios\u201d de la zona por parte de los brasileros, estuvo fuertemente motivada por el hecho de que \u00e9stos se hab\u00edan adentrado mucho del \u00faltimo territorio conocido y del cual esperaban un aprovisionamiento que estaba tardando en llegar, por donde deb\u00eda venir el mismo era su ruta de retirada, pero estando en un punto tan avanzado emprender una retirada desde esa altura les tomar\u00eda m\u00e1s d\u00edas de los que pod\u00edan asegurar su subsistencia con los v\u00edveres de su inventario, por lo cual deben aprovisionarse antes de emprender el regreso. Adem\u00e1s, estando a la espera de su contingente de provisi\u00f3n, antes pactado, la no llegada de \u00e9stos les hac\u00eda pensar que quiz\u00e1s fueron hostilizados en su venida y hasta quiz\u00e1s hab\u00edan perecido, por lo cual emprender ese camino era potencialmente un doble riesgo, pod\u00edan ser ellos tambi\u00e9n atacados como presumen lo fue el contingente de aprovisionamiento o podr\u00edan sufrir de hambruna, pues sus v\u00edveres no alcanzaban para el largo viaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es as\u00ed que se le instruye al cacique Victorino Cond\u00e1 entablar charlas pac\u00edficas con los naturales del recientemente denominado San Pedro, entre los cuales se encontraba Maydana y con los de Fracr\u00e1n, denominado Santa Cruz. Para su fortuna, \u00e9stos no se mostraron hostiles, lo que hubiera significado el fin para todos ellos pues se trata de una expedici\u00f3n de menos de medio centenar de hombres, ya cansados y divididos y los naturales del lugar sumaban m\u00e1s de 120 indios. En esa ocasi\u00f3n rein\u00f3 la armon\u00eda y todos emprendieron el viaje con los recursos suficientes a la poblaciones al oriente de Campo Er\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos nuevos datos obtenidos en la pesquisa documental nos deben hacer ver con un prisma nuevo la gesta de Dutra y el \u201cPacto de la selva\u201d, de casi 10 a\u00f1os despu\u00e9s. Aunque es muy tentador pensar en la \u00e9pica del contacto de Fructuoso Moraes Dutra cuando llev\u00f3 las negociaci\u00f3n con la tribu del cacique Maydana, la misma que permite el ingreso de exploradores criollos al yerbal del San Pedro y el subsiguiente desarrollo del mismo. Ese no fue el primer contacto de la tribu de Maydana con \u201ccristianos\u201d, sino que el primero fue con brasile\u00f1os, con quienes tuvieron su primer experiencia civilizadora en una colonia que el estado brasilero habr\u00eda creado ad hoc, y de la cual salieron para volver a la campi\u00f1a donde casi 10 a\u00f1os despu\u00e9s los encontr\u00f3 Moraes Dutra en una expedici\u00f3n impulsada por autoridades gubernamentales e intereses privados, esta vez de Argentina. Claramente esta informaci\u00f3n obliga a reinterpretar \u201cel pacto de la selva\u201d; cuesti\u00f3n que haremos en un trabajo m\u00e1s pormenorizado y que lamentamos no poder desarrollar en el marco de este trabajo, gracias al cual, sin embargo, hallamos y analizamos la fuente documental, descubriendo su relevancia y la necesidad de hacer un estudio m\u00e1s pormenorizado de todos aquellos supuestos tan arraigados en la historiograf\u00eda local.<\/p>\n\n\n\n<p>Picada a \u00d1u Guaz\u00fa o Campo Grande<br>Rave, explorador del territorio durante la segunda mitad del s. XIX, entrando por el r\u00edo Uruguay en la d\u00e9cada de 1860 deja constancia de una \u201cPicada\u201d [7] \u201cDos leguas al NO de San Javier, [se trata de] la entrada del camino que conduce al coraz\u00f3n de los yerbales de Misiones; sendero estrecho, abierto en el a\u00f1o 1848 por unos montaraces, que buscando el campo de \u00d1u Guaz\u00fa, del cual ten\u00edan una remota idea, penetraron en este verdadero laberinto de montes y malezales\u201d[8]. Como vemos, la explotaci\u00f3n yerbatera hab\u00eda comenzado a cobrar fuerza esa \u00e9poca y a medida que un yerbal natural se descubr\u00eda, era explotado y era necesario encontrar otro, lo que significaba adentrarse m\u00e1s y m\u00e1s en la selva misionera, territorio que ni los intr\u00e9pidos jesuitas alcanzaron a explorar y mucho menos civilizar a su poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Picada de Paggi a San Pedro<br>A principios de la d\u00e9cada de 1890 un baqueano de nombre Fragoso le cuenta la historia de la Picada Paggi a Ambrosetti, los datos que este conoce son de aventureros que en busca de convertirse en descubierteros se adentraban en la selva, ya sea a pie o por arroyos, en busca de los famosos \u201cmanchones\u201d, verdaderas vetas del \u201cOro Verde\u201d y las penas de este trabajo pionero casi acaban con sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Brevemente consignamos como Fragoso cuenta que a principios de la d\u00e9cada de 1870<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cun brasilero, Antonio Mescias, entr\u00f3 por el arroyo Puerto [?] con un compa\u00f1ero para descubrir yerbales y buscar las campi\u00f1as de las Baranas [?] de cuya existencia se ten\u00eda conocimiento por los Indios; despu\u00e9s de mil peripecias el compa\u00f1ero lo abandon\u00f3 en el monte y se volvi\u00f3: por poco deja la vida en manos de los Indios.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de ellos le estaba apuntando con la flecha, cuando fue contenido por otro que le dijo, que siendo solo, no deb\u00eda venir con malas intenciones y que por lo tanto no le tirara, adem\u00e1s que \u00e9l lo conoc\u00eda y que era cristiano bueno.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi\u00e9ndose Messias solo y sin provisiones tuvo que volverse. Al a\u00f1o [1871] entraron Manuel y Eleuterio Correa (no eran parientes) brasileros tambi\u00e9n y despu\u00e9s de mucho andar llegaron a las campi\u00f1as de Baranas pero, sin tener alimentos, sin p\u00f3lvora, sin munici\u00f3n y sin perro, hasta el punto de encontrarse con una piara de chanchos salvajes y no poder matar ninguno, la Providencia o la casualidad los salv\u00f3 y despu\u00e9s de andar un mes y diez y siete d\u00edas perdidos en los montes comiendo cogollos de palma y melando una que otra vez, extenuados sin fuerzas y dados completamente \u00e1 la desesperaci\u00f3n en medio del bosque virgen, lastimados y casi sin poder marchar, llegaron al arroyo passo fundo [(paso profundo) ?].<\/p>\n\n\n\n<p>Eran hombres muertos, les era imposible dar un paso, ya se hab\u00edan resignado \u00e1 morir, cuando oyeron tiros y gritos en direcci\u00f3n \u00e1 ellos. Aquellos cad\u00e1veres vivos, debieron reanimarse y juntando toda la fuerza que sus pobres pulmones pod\u00edan reunir, empezaron a llamar, dos horas despu\u00e9s ca\u00edan en brazos de sus compa\u00f1eros, que encabezados por Joaqu\u00edn Domingo hab\u00edan salido a buscarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Manuel Correa, el m\u00e1s viejo, ya no pod\u00eda comer, tuvieron que alimentarlo y llevarlo alzado, porque hab\u00eda perdido las fuerzas para caminar y as\u00ed llegaron a los galpones en donde necesitaron m\u00e1s de un mes en reponerse los dos Correas.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s y ya con los datos de \u00e9stos, entr\u00f3 Pedro Paggi con tropas de mulas y abri\u00f3 la picada, que aunque borrada en parte, se conserva y sirve de v\u00eda de comunicaci\u00f3n entre el Uruguay y San Pedro\u201d[9].<\/p>\n\n\n\n<p>Fragmento de mapa \u201cGobernaci\u00f3n de Misiones\u201d \/ Paz Soldan &#8211; Buenos Aires : Felix Lajouane, 1888[10]. Resaltamos Paggi (en R\u00edo Uruguay), Campi\u00f1a de San Pedro, Campi\u00f1a de Piray (en R\u00edo Paran\u00e1), Campi\u00f1a de Am\u00e9rico, Campo Er\u00e9, Palma y Boa Vista<\/p>\n\n\n\n<p>Picada de Pira\u00ed a San Pedro o de San Pedro a Pira\u00ed<br>Como hab\u00edamos descrito los kaingangues practicaban el nomadismo semi sedentario, estaban inici\u00e1ndose en el proceso de convertirse en agricultores, sus cultivos eran estacionales y en gran parte del a\u00f1o recorr\u00edan la selva practicando el ancestral modo de vida cazador recolector, el circuito de este tr\u00e1nsito se circundaba a un espacio fijo determinado pero muy amplio; en \u00e9poca de pi\u00f1ones de araucarias se dirig\u00edan al noreste de la provincia a recoger procesar pi\u00f1ones en la zona de los pinares, esto es en el territorio pero actual San Pedro pero puede abarcar hasta Bernardo de Irigoyen aunque bien podr\u00eda ser que estos dos puntos formar\u00e1n el di\u00e1metro de una zona circular mucho m\u00e1s amplia dentro de cuya circunferencia se encuentran los pinares productores de la valorada materia prima de la dieta kaingangue. En s\u00edntesis, este sitio o sector de explotaci\u00f3n no est\u00e1 determinado m\u00e1s que por la presencia, en aquella \u00e9poca mucho m\u00e1s extendida, de los pinares.<\/p>\n\n\n\n<p>Como segundo sitio donde permanecen una temporada cada a\u00f1o es el \u00e1rea intermedia entre las cuencas inferiores del arroyo Pira\u00ed Guaz\u00fa y Pira\u00ed Min\u00ed, como su nombre lo indica, (pira = pez \/ peces, \u00ed = agua\/ curso de agua) dichos cursos de agua se caracterizan por la abundancia de peces y por ende de pesca; los kaingangues que no conoc\u00edan la pesca con anzuelo y ca\u00f1a como hoy se practica, constru\u00edan mini represas en tramos angostos de los arroyos, estas represas construidas con piedras y ramas formaban un embudo en direcci\u00f3n a la corriente y en el final a la salida del embudo pon\u00edan los caingangues un tejido de ramas y fibras de tacuaras astilladas que formaba un cilindro con paredes enrejadas y con efecto red apresaban a todo tipo de peces que transitaban los arroyos Pira\u00ed\u00b4s.<\/p>\n\n\n\n<p>Los naturales practicaban una suerte de cocci\u00f3n similar al ahumado con la que coc\u00edan la carne de pescado para que les durara alg\u00fan periodo de tiempo. De este punto, entre los arroyos Pepir\u00ed guaz\u00fa y min\u00ed en zona cercana sus desembocaduras en el Paran\u00e1, cumplida la tarea de recolecci\u00f3n y aprovisionamiento durante la temporada de pesca, los caingangues volv\u00edan al centro de la provincia a la zona donde meses atr\u00e1s hab\u00edan sembrado mandioca y muy probablemente ma\u00edz y zapallo, volv\u00edan para la temporada de cosecha y como siempre permanecen all\u00ed determinado tiempo hasta el per\u00edodo de volver a comenzar el ciclo rotativo de recolecci\u00f3n pesca y cosecha en sitios determinados.<\/p>\n\n\n\n<p>obligatoriamente este ciclo de itinerancia, practicado desde tiempos remotos, habr\u00eda llevado a al establecimiento de caminos o senderos entre estos puntos por los que luego ingresar\u00e1n los exploradores, en especial creemos que debi\u00f3 existir un sendero de uso frecuente por los originarios entre el margen izquierdo del Pira\u00ed Guaz\u00fa y los asentamientos de las tribus caingangues en la meseta central, aun as\u00ed la picada Pira\u00ed &#8211; San Pedro se le atribuye, sin embargo, hasta hoy d\u00eda a Fructuoso Moraes Dutra aunque lo m\u00e1s probable es que este explorador se haya servido de los senderos de los originarios para a su vez \u201cdescubrir\u201d los yerbales tan codiciados en aquellos tiempos anteriores al re descubrimiento del proceso de germinaci\u00f3n del \u00e1rbol de la yerba mate.<\/p>\n\n\n\n<p>Choque de culturas<br>En el marco del proceso de inicio de la explotaci\u00f3n con fines mercantiles de la yerba mate silvestre de la d\u00e9cada de 1840, sucede que las comitivas extractivas se iban encontrando con las poblaciones originarias, en este momento autores de otras provincias probablemente dir\u00edan que ocurri\u00f3 lo inevitable, el choque violento de criollos en avanzada con naturales que defend\u00edan sus tierras, pero aqu\u00ed en Misiones contamos con la experiencia jesu\u00edtico-guaran\u00ed del contacto de culturas y sabemos, a partir de ella, que no necesariamente debe producirse un choque seguido de la imposici\u00f3n de una cultura sobre otra y mucho menos la desaparici\u00f3n f\u00edsica de una de ellas; pero en el caso que nos ocupa las partidas yerbateras correntinas no ten\u00edan el tacto, la diplomacia y las convicciones idealistas de los jesuitas de principios de s. XVII y en esta ocasi\u00f3n, m\u00e1s de dos siglos despu\u00e9s, el choque s\u00ed se produjo, no sabemos bien las circunstancias en todos los casos pero fueron varios los casos de agresiones entre el \u201cfrente extractivo\u201d con las poblaciones originarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Rave, el explorador alem\u00e1n que antes mencionamos, nos relata uno de esos casos,<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAl Noroestes del mencionado cerro [Boavista] y como a una legua de distancia se encuentra el Campestre del Guerrero, que fue hace quince a\u00f1os el escenario de un drama bastante tr\u00e1gico y cuyos vestigios tuvimos ocasi\u00f3n de descubrir cuando visitamos, aquellos parajes, en las osamentas de los animales pertenecientes a algunos yerbateros que lograron escapar heridos mortalmente, al furor de una tribu de tup\u00eds\u201d[11].<\/p>\n\n\n\n<p>Esta menci\u00f3n a las osamentas de los animales no puede menos que hacernos recordar a la denominaci\u00f3n \u201cCavaru coia\u201d que traducido ser\u00eda donde se \u201ccomi\u00f3 el caballo\u201d sitio del que ten\u00edan noticias los exploradores de la comitiva Marcondes pero que creen en su viaje no haber hallado. Es justamente una escena as\u00ed como el agrupamiento de huesos de animales en un tramo del camino lo que pudo haber dado lugar a la denominaci\u00f3n, pero nada m\u00e1s en este caso es una reflexi\u00f3n para la cual no tenemos y tal vez nunca tendremos elementos suficientes para discernir su precisa ubicaci\u00f3n. Rave, el autor de este testimonio realiz\u00f3 su viaje a finales de la d\u00e9cada del 1850 y bien pudiera referirse a los tr\u00e1gicos sucesos en los que se vi\u00f3 envuelto Maydana de ni\u00f1o; la ubicaci\u00f3n de este sitio provista por Rave no es del todo clara pero, teniendo en cuenta que la comitiva que integrar\u00e1 Maydana proven\u00eda de Santo Tom\u00e9, o algunos dicen, de Hormiguero, es posible que hayan remontado el r\u00edo Uruguay como tantos otros y desde cercan\u00edas de San Javier se hayan internado por las picadas como lo hizo Rave 15 a\u00f1os despu\u00e9s del la tragedia de aquella comitiva cuyos restos observ\u00f3 cerca de \u201cboavista\u201d este refiere la ubicaci\u00f3n as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDos leguas al noroeste de San Javier existe la entrada del camino que conduce al coraz\u00f3n de los yerbales de Misiones; sendero estrecho abierto en el a\u00f1o 1848 por unos montaraces, que buscando el campo de \u00d1u Guaz\u00fa [Campo Grande] del cu\u00e1l ten\u00edan una remota idea penetraron en este verdadero laberinto de montes y malezas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el espacio de una legua, esta v\u00eda va apart\u00e1ndose poco a poco de la riberas del uruguay y despu\u00e9s de cruzar pantanos de dif\u00edcil tr\u00e1nsito se desv\u00eda completamente del camino antiguo, obra de los jesuitas, para unirse de nuevo en la cumbre del Boa vista, cerro de bastante elevaci\u00f3n, desde cuya cima pueden descubrirse f\u00e1cilmente los campos de misiones hacia el sur y los inmensos bosques del uruguay al norte.<\/p>\n\n\n\n<p>aqu\u00ed el terreno cambia notablemente de aspecto y en vez de planicies fangosas, presenta hondos barrancos que anuncian la proximidad de la serran\u00eda, desde cuyas pendientes monta\u00f1osas se precipitan los raudales que van a engrosar las aguas del Paran\u00e1 y Uruguay\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es desde all\u00ed una legua (4.8km) al noroeste donde Rave encuentra las \u201cosamentas de la comitiva\u201d mortalmente repelida por nos \u201ctupies\u201d cuya identidades y etnicidad desconocemos a ciencia cierta.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea aquella referencia consignada por el explorador alem\u00e1n la que integraba la familia de maidana o no, de todos modos los tupies como los denominaban a los originarios de la zona noroeste de la provincia ten\u00edan fama de agresivos, completamente hostiles al \u201cblanco\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos conocemos la historia del ni\u00f1o Maydana que acompa\u00f1aba a su padre en una comitiva de extracci\u00f3n de yerba que fue atacada por los indios y que por poco pierde la vida, es poco conocida la raz\u00f3n de aquel ataque porque sin m\u00e1s se da por sentada la belicosidad de estos \u201cindios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Alejo Peyret que visit\u00f3 Misiones durante el a\u00f1o 1881 recab\u00f3 y public\u00f3 mucha informaci\u00f3n sobre nuestro territorio, este cronista indica que hasta 1874 la costa argentina arriba de Corpus era inaccesible para los \u201cblancos\u201d quienes por temor a las tribus originarias s\u00f3lo explotaban yerbales paraguayos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn 1874, el se\u00f1or don Juan Goicochea, impulsado por el deseo de descubrir nuevos yerbales, equip\u00f3 una expedici\u00f3n exploradora, habiendo previamente hallado un hombre id\u00f3neo para su direcci\u00f3n y era el brasilero D. Fructuoso Moraes Dutra. Este hall\u00f3 un hermoso yerbal, a cuya explotaci\u00f3n se dio principio desde luego con muy buenos auspicios.<\/p>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n de ese yerbal, seg\u00fan lo comunic\u00f3 al gobierno de Corrientes, el comisario general de los yerbales D. Felipe Tamareu,\u2014quien hab\u00eda sido socio del se\u00f1or Goicochea empieza sobre la margen derecha del arroyo Paraguay [Piray], \u00e1 unas 4000 varas de su desag\u00fce en el r\u00edo Paran\u00e1.\u201d A. Peyret \u201cCartas Misioneras\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El rapto la adopci\u00f3n de Bonifacio Maydana<br>La idea m\u00e1s generalizada en el ideario popular local sobre la incorporaci\u00f3n de Maydana a la tribu kaingangues de nuestra provincia proviene de relatos como el siguiente que nos deja un inmigrante franc\u00e9s que actu\u00f3 como agrimensor en Posadas y vivi\u00f3 en Candelaria.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026una familia Maidana con otras familias pobladas en las cercan\u00edas de Santo Tom\u00e9, al venir hacer su provisi\u00f3n de yerba mate en el yerbal de Ap\u00f3stoles, fueron sorprendidos por los Indios, que se llevaron un chic\u00f3 de los Maidana qui\u00e9n, con el tiempo lleg\u00f3 \u00e1 ser cacique de un grupo de Indios que merodeaban en los bosques inmediatos \u00e1 San Pedro, el cual me cont\u00f3 parte de su vida accidentada\u201d[12]\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Foulliand, el autor de este testimonio, como tantos otros transmite los elementos principales de esa historia, que por los tr\u00e1gico e impactante del suceso, termina siempre llamando la atenci\u00f3n y generando todo tipo de especulaciones en torno a ello, los denominadores comunes son, Maidana ni\u00f1o, comitiva yerbatera proveniente de corrientes (Santo Tom\u00e9 u Hormiguero) ataque de \u201cIndios\u201d (tup\u00edes) y apropiaci\u00f3n de Maydana. En este caso Foulliand ubica los yerbales en Ap\u00f3stoles que si bien est\u00e1 en la zona centro de la provincia se encuentra mucho m\u00e1s al sur de la zona donde siempre suele citarse la presencia de los kaingangues (Fracr\u00e1n, San Pedro, Pira\u00ed o Campo Er\u00e9).<\/p>\n\n\n\n<p>La versi\u00f3n que Maydana confes\u00f3 a Basald\u00faa<br>Quien expone una versi\u00f3n mucho menos edulcorada de los hechos es el ingeniero espa\u00f1ol Basald\u00faa quien visit\u00f3 San Pedro, conoci\u00f3 a Maydana y por supuesto indaga sobre el c\u00e9lebre caso del \u201crapto del peque\u00f1o Maydana\u201d pero el testimonio que rescat\u00f3 Basald\u00faa anotando las palabras del propio Maydana son muy diferentes. Maydana en su conversaci\u00f3n lejos de culpar de belicosidad a la tribu de Fracr\u00e1n, culpa a los yerbateros de haber provocado el incidente que termin\u00f3 en tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cten\u00eda ocho \u00e1 diez a\u00f1os cuando su padre lo llev\u00f3 \u00e1 las Sierras de Misiones, en la expedici\u00f3n organizada hacia el a\u00f1o 1840, m\u00e1s \u00f3 menos, por el capit\u00e1n do mato Galeano para fabricar yerba mate; que los obrajeros abusaban de las mujeres de la tribu ka\u00e1-inga-inga mandada por el cacique Prakran [Fracr\u00e1n]; que \u00e9ste, en venganza, sorprendi\u00f3 una noche el campamento de los dormidos obrajeros, \u00e1 los que degoll\u00f3 sin piedad; que horrorizado de la matanza, arrastr\u00e1ndose entre las yerbas, se escondi\u00f3 en el bosque, donde lo encontr\u00f3 el capitanejo Goimber\u00e9, hombre bondadoso, quien, por carecer de familia, lo adopt\u00f3 por hijo, impidiendo as\u00ed que el feroz Frakran [Fracr\u00e1n] lo degollara\u201d[13].<\/p>\n\n\n\n<p>Este testimonio, sin duda, arrojar\u00eda mucha luz sobre las circunstancias poco claras en las que pierden la vida los yerbateros correntinos entre los que se encontraba el padre del peque\u00f1o Maydana, la pregunta es \u00bfpodemos creerle a Basald\u00faa? Nuestra respuesta es que, a priori, no tenemos razones para descreer de su testimonio, Basald\u00faa es una de esos viajeros de fines de s. XIX que frecuentemente es tomado como fuente en investigaciones de todo tipo en la provincia en la convenci\u00f3n generalizada sobre su credibilidad no se ha puesto en duda entre la comunidad historiogr\u00e1fica. Sin ser concluyentes consideramos que debemos tener en cuenta la versi\u00f3n de Basald\u00faa tanto como las otras porque ambas posturas no son excluyentes, ya que las otras versiones solo afirma que los yerbateros fueron atacados, no brindando causas de este ataque y aqu\u00ed Basald\u00faa afirma que los yerbateros correntinos fueron atacados pero ademas cuenta lo que le cont\u00f3 Maydana, del abuso de los yerbateros a las indias kaingangues y la reacci\u00f3n de violeta venganza de Fracr\u00e1n de quien no sabemos si ten\u00eda familiares entre las indias abusadas por ello la de rudeza homicida de la respuesta de Fracr\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Kaingangues de San Pedro<br>\u201cLos kaingangues de San Pedro\u201d es el t\u00edtulo de un trabajo de Juan Bautista Ambrosetti en el que recopila la informaci\u00f3n recabada por las expediciones que realiz\u00f3 a Misiones en las que lleg\u00f3 a la campi\u00f1a de San Pedro en 1892 y 1894 y se entrevist\u00f3 con los integrantes de la aldea original e incluso con el mismo \u201ccacique\u201d Maydana.<\/p>\n\n\n\n<p>Rescatamos aqu\u00ed los datos obtenidos por Ambrosetti sobre la llegada de este pueblo originario al territorio que hoy conocemos como San Pedro, quienes eran, de d\u00f3nde ven\u00edan, c\u00f3mo viv\u00edan antes del contacto con la sociedad criolla de las ciudades, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan sus propios testimonios, es decir, los recuerdos de individuos que vivieron la transici\u00f3n entre el estilo de vida originario en la selva del altiplano misionero, que pasaron en el marco de una transici\u00f3n pac\u00edfica a ser peones madereros o de yerbales \u201casalariados\u201d o \u201cconchabados\u201d a la usanza moderna.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambrosetti data el ingreso de la tribu de kaingangues de San Pedro antes de 1840, pero se desconoce cu\u00e1ndo exactamente. Afirma que proven\u00edan del oriente del Uruguay habiendo ingresado por \u201clas Palmas\u201d (zona hoy lim\u00edtrofe cercana a la localidad misionera de Bernardo de Irigoyen) o por el territorio del actual estado de R\u00edo Grande del Sur (Brasil), cruzando el r\u00edo Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Mapa del Territorio de Misiones, 1941, preparado e impreso por el Instituto Geogr\u00e1fico Militar[14]. En el mapa se observa los m\u00faltiples \u201ccaminos\u201d o \u201cpicadas\u201d por las que se puede llegar a San Pedro desde el Uruguay o el Paran\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Fragmento del Mapa del Territorio Nacional de Misiones, donde se observa el origen de la PICADA DE PAGGI. Tomado del mapa compilado y construido en la Gobernaci\u00f3n de Misiones durante la Administraci\u00f3n del Dr. H\u00e9ctor Barreyro por el Agrimensor Nacional Don Adolfo J. Pomar fechado en 1923[15].<\/p>\n\n\n\n<p>[1] [MAPA que abrange as regi\u00f5es entre os rios Paraguai, Paran\u00e1 e a costa brasileira desde Santos at\u00e9 o Rio Grande]. [17&#8211;]. 1 mapa ms., col., desenhado a nanquim. Dispon\u00edvel em: http:\/\/objdigital.bn.br\/objdigital2\/acervo_digital\/div_cartografia\/cart1033404\/cart1033404.html. Acesso em: 11 Jul. 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>[2]DESCRIPCI\u00d3N \u00f2 mapa de la Vaqa. [Vaqueria] nueba. [17&#8211;]. 1 mapa ms, desenho a tinta ferrog\u00e1lica, aquarelado Dispon\u00edvel em: http:\/\/objdigital.bn.br\/objdigital2\/acervo_digital\/div_cartografia\/cart521096\/cart521096.html. Acesso em: 11 Jul. 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>[3] Ambrosetti. J. (1892). Viaje a las misiones argentinas y brasile\u00f1as por el Alto Uruguay. La Plata: Talleres de Publicaciones del Museo. p. 102..<\/p>\n\n\n\n<p>[4] Ambrosetti, J. (1895). Los kaingangues de San Pedro (Misiones). En su Revista del Jard\u00edn Zool\u00f3gico de Buenos Aires (tomo II). Buenos Aires: Compa\u00f1\u00eda sudamericana de billetes del Banco. p. 305<\/p>\n\n\n\n<p>[5] Ambrosetti, J. (1895) Los indios Kaing\u00e1ngues de San Pedro (Misiones). En su Revista del Jard\u00edn Zool\u00f3gico de Buenos Aires (tomo II). Buenos Aires: Compa\u00f1\u00eda sudamericana de billetes del Banco.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambrosetti, J. (1894). Los indios caingu\u00e1s del Alto Paran\u00e1 (Misiones). En su Bolet\u00edn del Instituto Geogr\u00e1fico Argentino (tomo XV). Buenos Aires: Imprenta Roma.<\/p>\n\n\n\n<p>[6] FOUILLIAND, F. (1917). Historia de Misiones. Posadas. pp. 9-10<\/p>\n\n\n\n<p>[7] Piada es un camino abierto en la selva a fuerza machetes despejado en por sitios propicios la vegetaci\u00f3n de modo que se puede transitar con animales de carga y a caballo teniendo una vista despejada de por lo menos unos metros a ambos lados del caminos por precauciones con los yaguaret\u00e9s<\/p>\n\n\n\n<p>[8] Rave, F. (2022). El territorio de Misiones. Posadas: El Zarpazo p.34.<\/p>\n\n\n\n<p>[9] Ambrosetti. J. (1892). Viaje a las misiones argentinas y brasile\u00f1as por el Alto Uruguay. La Plata: Talleres de Publicaciones del Museo.p. 100-110.<\/p>\n\n\n\n<p>[10] Atlas de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica de la Rep\u00fablica Argentina. Instituto Geogr\u00e1fico Militar https:\/\/www.ign.gob.ar\/cartografia-historica\/<\/p>\n\n\n\n<p>[11]Rave, F. (2022). Posadas: El Zarpazo. p.34<\/p>\n\n\n\n<p>[12] Fouilliand, F. (1917). Historia de Misiones. Posadas. pp. 9-10<\/p>\n\n\n\n<p>[13] Basald\u00faa, F. (1901). Pasado, presente y porvenir del Territorio Nacional de Misiones. La Plata. p. 180-187.<\/p>\n\n\n\n<p>[14] https:\/\/www.ign.gob.ar\/cartografia-historica\/<\/p>\n\n\n\n<p>[15] Atlas de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica de la Rep\u00fablica Argentina. 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