Raimundo Fernández Ramos: una vida dedicada a la cultura, la educación y la historia

Jul 24, 2026 | 0 comments

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Librero, periodista, historiador y compañero de vida de Clotilde González, dedicó más de cuatro décadas a preservar la memoria y promover la cultura en Misiones. 

Ildefonso Raimundo Fernández Ramos nació el 23 de enero de 1861 en el barrio de La Puente, en Castilla la Vieja, España, hijo de Benito Fernández y Antonia Ramos. Se formó como maestro rural en su tierra natal, pero el destino —y un hermano ya instalado en Posadas al frente de una farmacia— lo llevaron a cruzar el océano en busca de un nuevo horizonte.

Un viaje alrededor del mundo para llegar a Misiones

Su llegada a Posadas no fue un trayecto directo: viajó cruzando Europa y Asia, y tomó luego la costa del Pacífico desde Norteamérica hasta Santiago de Chile, arribando finalmente a Misiones entre 1890 y 1894. Se empleó primero en la firma Núñez y luego junto a su hermano en la farmacia familiar, hasta que decidió emprender un camino propio: adquirió la librería “Viñas”, ubicada en Santa Fe y Félix de Azara, y la rebautizó como “La Argentina”.

Aquella librería se convirtió en mucho más que un comercio: fue agencia de diarios y revistas de Buenos Aires y, durante más de veinticinco años, sede de la corresponsalía del diario La Nación en Misiones. Desde esas páginas —y también desde las de La Prensa— Raimundo bregó incansablemente por el adelanto cultural y educativo del territorio. Al cumplir sus bodas de plata como corresponsal, el propio diario porteño le rindió homenaje con elogios, una medalla de oro y un diploma.

Un encuentro que cambió su destino

Cuenta la tradición oral recogida por sus biógrafos que Raimundo conoció a Clotilde de la manera más simple e imprevista: la vio pasar por la calle, una jovencita rubia de ojos celestes que cargaba con esfuerzo varios libros. Esa escena le dio la excusa perfecta para acercarse a conversar con ella. Así comenzó el vínculo con Clotilde Mercedes González, joven maestra que ya se perfilaba como una de las grandes gestoras educativas de Misiones y que impulsaría la creación de la Escuela Normal, el Colegio Nacional y la Escuela de Artes y Oficios de Posadas.

El noviazgo, con la debida aprobación familiar, derivó pronto en matrimonio: la boda se celebró el 9 de febrero de 1901 en la Iglesia Catedral “San José”, con el Dr. Ramón Madariaga como uno de los testigos. Como regalo de bodas, el padre de Clotilde le obsequió a la pareja una residencia ubicada en la esquina de Félix de Azara y Sarmiento. Allí Raimundo instaló su librería “La Argentina”, que con el correr de los años se transformó en un verdadero centro cultural de Posadas: intelectuales y curiosos de la época encontraban en ese lugar —y en la nutrida biblioteca personal de Raimundo— un espacio de tertulia y de erudición poco común para la ciudad de entonces. Cuando necesitaba concentrarse en su escritura, Raimundo solía retirarse al sótano de la casa, buscando el silencio necesario para su verdadera vocación: la de escritor e historiador.

El matrimonio tuvo tres hijos varones: Gelio, Eduardo y Carlos —este último nacido con una dolencia congénita que lo acompañó toda su vida—. Clotilde y Raimundo compartían, además del hogar, una misma pasión por la lectura y la actualidad: solían trabajar en escritorios enfrentados, comentando entre ellos con vehemencia las noticias y publicaciones que llegaban a sus manos. Raimundo acompañó siempre de cerca la extraordinaria labor educativa de su esposa, sosteniendo desde la prensa y desde su propio trabajo intelectual esa misma vocación por la cultura y la educación de Misiones.

Un historiador de Misiones

Además de comerciante y periodista, Raimundo Fernández Ramos fue un investigador apasionado por la historia del territorio que había adoptado como propio. Es autor de dos obras fundamentales para la historiografía misionera:

  • Apuntes históricos sobre Misiones (Madrid, 1920), dedicado —según sus propias palabras— a “los hijos de Misiones” como modesta contribución de estudio.
  • Misiones a través del cincuentenario de su federalización, 1881-1931 (1934), una extensa recopilación de datos y antecedentes provinciales que sintetizó cuarenta años de trabajo dedicados a lo que él mismo llamaba “mi segunda patria”.

Ambos libros, hoy agotados, merecieron en su momento el reconocimiento de la prensa nacional. Entre sus investigaciones se destaca también el largo trabajo —de casi una década, con pesquisas en Paraguay, Brasil y Argentina— que permitió localizar y gestionar el rescate, desde París, de los estudios botánicos del naturalista Aimé Bonpland, un hallazgo que fue celebrado en distintos medios de la época.

Algunos investigadores sostienen, aunque sin certeza absoluta, que Raimundo podría haber sido de los primeros en rescatar y reivindicar públicamente la figura de Andrés Guacurarí y Artigas, hoy reconocido como héroe regional de Misiones, a quien menciona con conceptos elogiosos en una de sus obras.

Fiel a su carácter modesto, supo resumir su filosofía de vida en una carta a su amigo Cajal: lo importante no era brillar, sino que cada uno diera “el máximo de su propio esfuerzo”.

Los años difíciles y una despedida compartida

En 1930, tras el golpe que derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen, a Clotilde le fue retirada la cátedra que dictaba en la Escuela Normal. El profundo dolor que le provocó esa injusticia fue, según el relato de la época, una de las causas que precipitaron su fallecimiento, ocurrido el 28 de febrero de 1935.

Raimundo no logró sobreponerse a la pérdida de su compañera de vida. Falleció en Posadas la mañana del 23 de julio de 1936 —según las fuentes, a los 75 años—, aquejado de un problema renal. Sus restos fueron sepultados al día siguiente en el cementerio La Piedad. La prensa de la época despidió a “un antiguo y caracterizado vecino” y “destacada figura de la colectividad española” en Misiones.

Un legado que permanece

El nombre de Raimundo Fernández Ramos quedó unido para siempre al de su esposa en el reconocimiento de la comunidad misionera. El 21 de octubre de 1960, mediante la Disposición N.º 423, el Consejo Nacional de Educación de Misiones bautizó con el nombre de Clotilde a la escuela diferenciada N.º 1 de Posadas, y al mismo tiempo impuso el nombre de Raimundo a la Escuela N.º 442, en Colonia Acaraguá, en homenaje a su extensa labor a favor de la cultura y la educación misionera.

Su valiosa biblioteca personal fue adquirida por la Municipalidad de Posadas y donada a la Junta de Estudios Históricos de Misiones, asegurando que los libros que lo acompañaron durante décadas de trabajo intelectual siguieran al servicio de quienes, como él, se interesaran por la historia de esta tierra que supo elegir como propia.

Como bien lo resume una de las semblanzas escritas sobre la pareja: Clotilde y Raimundo fueron dos seres unidos por una misma pasión —la cultura, la educación y el bien común— y su historia sigue siendo, casi un siglo después, un testimonio conmovedor de amor y entrega hacia Misiones.

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