Es un hecho bien conocido que Rudecindo Roca fue el primer gobernador de Misiones. También es razonablemente sabido que se transformó en uno de los mayores terratenientes de aquel entonces «Territorio Nacional».
Lo que casi nadie cuenta en la provincia es el turbio entramado con el que obtuvo semejantes extensiones: un escandaloso combo de atropellos, secuestros y amenazas de muerte. Repasemos brevemente esta historia donde el poder, la codicia y la falta de ética caminaron de la mano.


























