El Juego de la pelota solo con los pies o futbol se practicó en Misiones (Arg.) duranate todo el período jesuítico 1610 – 1768

Ene 27, 2020 | 0 comments

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El aporte Guaraní a la cultura mundial

Recientemente trascendió, a partir de un documental producido por la Secretaría Nacional de Cultura del Paraguay estrenado en el festival de cine independiente de Mar del Plata 2014  y fue creciendo en popularidad, una tesis que sostiene que serían los “Guaraníes” quienes habrían inventado el Fútbol o más bien el “balón pie”, al parecer que los pueblos originarios del Paraná superior practicaban originalmente el juego que habría inspirado el fútbol moderno como hoy lo conocemos.

Esta noticia relatada con tono anecdótico circuló por la prensa internacional con inusitada rapidez y alcanzó a los medios más importantes, podemos encontrarla en la prensa europea, norteamericana y hasta incluso en el Vaticano donde el  famoso Osservatore Romano, que pocas veces se dedica a temas relacionados con el fútbol, le dedicó un meticuloso artículo.

En la realización del documentalista paraguayo se expone la idea a partir de testimonios de  distintos entrevistados. Quien en nuestra opinión más aporta a la tesis, es el investigador Bartomeu Melià, es él quien desliza de manera coloquial las fuentes históricas que a ciencia cierta sustentan la hipótesis.

Como decíamos antes, la cobertura fue muy extensa, pero los términos en que se divulgó una y otra vez la noticia fueron, en nuestra opinión, muy repetitivos. Hurgamos entre los resultados de la búsqueda para saber más sobre el tema, pero en uno y otro artículo sólo hallamos casi las mismas palabras, en distintos formatos y caracteres, que se leen en los principales medios de comunicación on line, ya sean británicos, estadounidenses, españoles, argentinos y por supuesto paraguayos. Las fechas de publicación hacen pensar en una onda expansiva con epicentro en Asunción.

Pero aquí nos dedicamos a la historia y no al análisis de los medios y mucho menos al fútbol, y notamos con esta perspectiva histórica que siendo tan interesante la línea de investigación iniciada por el realizador paraguayo Marcos Ybañez y producida por Agu Neto para la Secretaría de Cultura de Paraguay, esta no profundiza con una investigación histórica propiamente dicha, por lo que fuimos tras los testimonios enunciados por Melià y los exponemos aquí para fomentar el debate histórico o simplemente para todos aquellos que quieran profundizar en las fuentes una hipótesis que va mas alla de lo planteado ppor Meliá y por los realizadores paraguayos.

Nuestra premisa es la siguietne: Las fuentes principales que sostienen la idea que fueron los guaranies quienes primeramente jugaron a la pelota con los pies, son tres autores jesuitas de los siglos XVII y XVIII, mas precisamente Montoya, Cardiel y Peramás y si indagamos en sus biografias encontraremos que su experiencia misional entre guaranies se dio pricipalmente en el territorio que hoy es la provicia de misiones Argentiana, por ende es posible pensar que sus testimonios se basan en observaciones de los juegos de los guaranies en los pueblos de San Ignacio Miní, Loreto y Concepcion de la Sierra ya que fue en estos peublos donde desarrollaron su labor misional y donde convivieron con los paisanos guaranies en sus vidas cotidiana por el mayoy lpso de tiempo en que permanecieron en esas reducciones. Nos preguntamos entonces ¿Acaso fue Misiones la cuna del Futbol?

Las fuentes que tan meticulosamente logro rescatar y relacionar Meliá son: Montoya, Cardiel y Peramás; tras la exposicion de extractos de esos testimionios Meliá inspiró la realizacion de un documental en Paraguay y a partir de ahi entre ambos desencadenaron un tsunami de articulos perioditicos que propagaron la tesis, muy pertinete por cierto, de que los guaranies inventaron una forma primitiva de futbol. Pero como es sabido las olas mas altas son las que llegan a las costas menos profundas, asi que profundicemos en las fuentes en busca de mas claridad y perspectiva respecto a los autores y las obras que contienen los testimonios y veamos si podemos agregar una interpretacion que apmplie el panorama.

Ruiz de Montoya

Este famoso jesuita en su célebre obra el “Tesoro de la Lengua Guaraní”, define las dos palabras que se mencionan en el documental, define:

“Mangaì . Árbol que da las pelotas que llaman de neruio. Mangaá: fruta deste árbol. Mangaici, recina de que hacen las pelotas.”[2]

Montoya entiende que no hace falta dar mayor explicación con respecto a “las pelotas” pues no explica para que eran usadas ni como, esto nos da a entender que su uso era extendido y naturalizado, tan común que describirlo hubiera resultado impertinente.

Y tambien su diccionario trae el término Ñembosarai donde da una contundente definición de esa sola palabra:

 “ñemboçaraÎ. Jugar”…[3]

De esas dos definiciones surge la frase que el documental traducen como Jugar a la pelota

Montoya Luego de terminar sus estudios en Córdoba, había sido destinado al Guairá donde llegó en 1612, para 1620 era designado auxiliar del Superior de las misiones para esta misma región y poco después pasó a ser el Superior a cargo de todas las reducciones. En total vivió 25 años en estas misiones de guaraníes durante los cuales fundó 13 pueblos, quizás la hazaña por la que adquirió mayor fama fue el traslado de los habitantes de estos pueblos del Guairá, para protegerlos de las invasiones reiteradas de los bandeirantes, quienes capturaban a los nativos para venderlos como esclavos. En esa ocasión, en 1630, organiza la migración de más de los 12.000 guaraníes que aceptaron trasladarse, aguas abajo por el río Paraná, llegan hasta el Yabebiry en lo que hoy es territorio de Misiones (Arg.), donde refunda las reducciones de San Ignacio Miní y Ntra. Sra. de Loreto.

Este religioso aprendió y manejó el idioma y las costumbres de este pueblo con un grado de maestría que no pasó desapercibido entres sus co-hermanos. Hacia 1636/37 se estima tenía terminada su obra “Tesoro de la lengua guaraní”, una suerte de diccionario y gramática del guaraní con grageas de costumbrismo, geografía, botánica y casi lo que llamaríamos etnografía de estos pueblos. En 1639 la obra es editada en Madrid con todas las licencias pertinentes.

Montoya permaneció en San Ignacio y Loreto, en la zona del Yabebiry por 7 años reorganizando a los guaranies de los pueblos migrados estos ahi refundaciones. En 1637 recibe la orden de partir hacia Europa a Madrid, pues la compañía le encomendó tramitar en la corte del rey Felipe IV una autorización para que los guaraníes ejercieran su legítima defensa y mantuvieran a raya a las invasiones luso-portuguesas, obtenidas estas licencias para el uso de armas de fuego de parte de los guaraníes se retira de Madrid en 1642. Una vez en América se le pide en 1646 que asuma como procurador en la famosa causa que Cárdenas mantuviera contra los jesuitas, desde entonces y cumpliendo estos trámites litigantes su salud comienza a deteriorarse hasta que fallece en 1652. Se dice que guraníes de Loreto caminaron hasta Lima para traer sus restos y enterrarlos en el altar principal de la iglesia de este pueblo.

Cardiel  

Otro autor cuyo testimonio es mencionado como argumentación en la tesis de que el futbol lo inventaron los guaranies es José Cardiel, famoso misionero jesuita que recorrió gran parte de América del sur y estuvo en contacto directo con varios pueblos originarios, su obra es de gran valor heurístico, este religioso escribió en 1780 desde el exilio en Faenza, y entre tantas otras cosas mecionó que:

[los guaranies] “se van a comer y jugar a la pelota o a la chueca que son sus ordinarios juegos”[4]

En este escueto pero contundente enunciado, Cardiel al igual que Montoya nos lega el testimonio de una práctica del “juego de la pelota” como un accionar cotidiano y natural, que no precisa mayor descripción, el autor no ve la necesidad de ahondar en un tema, quizás por juzgarlo trivial, pero también puede verse en esta oración que los conceptos vertidos no merecen para el autor mayor profundización, no considera necesario explicar a qué se refiere cuando dice “se van a comer” y de igual manera es evidentemente claro que significa “jugar a la pelota” para Cardiel es una actividad natural y conocida en la que no profundiza necesita profundizar en descripciones.

¿De qué experiencia de su vida toma Cardiel la imagen que luego relata? Puede ser de muchos los sitios. Estando en Asunción en 1751 se trasladó poco después a San Ignacio Guazú (Paraguay), poco después Cardiel, partió hacia Itapúa (Encarnación Py.) luego de esto estuvo en san Borja, San Miguel, San Nicolás, (estas ultimas tres en el actual Brasil) en todas esta reducciones permaneció lapsos breves de tiempo y sin ser el cura encargado o parroco en ninguna de ellas.

Pero luego de la guerra guaranitica desencadenada por el tratado de permuta, al que Cardiel se opuso vehementemente, Cardiel ya mayor pasó sus últimos años en América como párroco del pueblo de Concepción de la Sierra (Misiones, Arg.),  pueblo del que fue párroco por cinco años desde 1763 a 1768, es de presumir que cuando en Italia escribiera su obra apelara a recuerdos de escenas vistas y vividas en este pueblo, donde vivió sus años más tranquilos y estables, en Concepción se encontraba cuando llegaron los soldados de Bucarelli para apresarlo y expulsarlo de América junto a los demás jesuitas.

Peramás

Por último se menciona a Peramás. La cita que usamos aquí de esta su testimonio pertenece a una reedición de 1946, prologada por Guillermo Furlong, de donde tomamos varios datos de su biografía. pero la primera edicion es de 1790. La obra se llama: “La República de Platón y los Guaraníes”, en ella Peramás, también desde el exilio, nos comenta que los guaranies:

“solían jugar también a la pelota, la cual, aunque de goma maciza, era tan liviana y ligera que, una vez recibido el impulso seguía dando botes por un buen espacio, sin pararse, y repitiendo los saltos al rebotar por su propio peso. Los guaraníes no lanzan la pelota con la mano, como nosotros, sino con la parte superior del pie descalzo, enviándola y devolviéndola con gran ligereza y precisión”[5]

Es esta la referencia y explicación más extensa y clara del “juego de la Pelota”, no queda lugar a dudas de los elementos que lo componen y caracterizan su práctica, una “pelota […] de goma maciza [que da] botes […] repitiendo saltos al rebotar”. ¿Y cómo juegaban los guaraníes con ella?, a Peramas le parece importante mencionar que “no lanzan la pelota con la mano […] sino con la parte superior del pie”.

Peramás está dirigiéndose aquí a un lector europeo, contándoles sobre el modo de vida en las reducciones de los guaraníes, que siente fueron difamadas en el viejo continente; es consciente que sus lectores desconocen los detalles y particularidades de la cotidianidad en estos pueblos y por ellos describe de modo didáctico esta práctica y otras que le son propias a los guaraníes. A diferencia de Montoya, Peramás da testimonios de hechos que tuvo oportunidad de observar en un periodo más reciente, ya con los pueblos asentados, no recién reducidos o recientemente migrados migrados.

Este autor, proveniente de Cataluña, aun siendo estudiante de filosofía de la universidad de Cervera con solo 22 años pidió ser destinado a las misiones que tenía la orden entre los guaraníes. Llega a Buenos Aires en 1755 y de inmediato se dirige a Córdoba, allí le asignan una tarea que le permitirá empaparse de la realidad de la Compañía en la provincia del Paraguay, debe redactar las Anuas para ser enviadas a Roma, culmina ésta tarea con un éxito singular al punto que recibe el reconocimiento del historiador jesuita italiano encargado de recopilarlas. Luego de haber culminado sus estudios y ser ordenado sacerdote en Córdoba, es destinado a San Ignacio Miní, hoy Misiones (Arg.), la misma reducción que fuera refundara Montoya en el Yabebiry después del traslado de los pueblos del Guairá. Pero solo dos años permaneció Peramás en este pueblo, fue requerido por sus superiores para hacerse cargo de de la cátedra de retórica de la Universidad de Córdoba.

Se encontraba trabajando de rector del Colegio de Córdoba cuando éste fue invadido por los soldados de Bucareli y apresados los jesuitas para ser remitidos con escoltas a Buenos Aires, escribió un diario en el que relata este destierro. Lo que conocemos hoy como “La república de Platón y los guaraníes” es parte de una obra más amplia[6] escrita y editada en el exilio en 1791, en Faenza (Italia). El mismo Peramás explica que en este trabajo refiere a “lo que se practicaba entre los guaraníes”[7], en contraste con lo que teorizaba el famoso filósofo griego.

Es lógico pensar que Peramas tomó su unica experiencia en las misiones de Guaranies para contrastarla con la utopica civilizacion enunciada como ideal filosofico por Platón, y entre esas experiencias por el recordadas estaba el juego de la pelota de ese modo tan extraño para los europeo de ese entonces “no con las manos” sino solo con “los pies descalzos” y ¿Dónde pudo haber observado esa practica? en el unico pueblo donde pudo misionar: En San Ignacio Miní, Misioones Argentina.

Los guaranies jugaron a la Pelota con los pies durante todo el periodo jesuítico

El hecho llamativamente notorio en todos los testimonios es que abarcan casi la totalidad del periodo jesuitico de la historia de nuestra provicia. comienza con una publicacion de 1639 que sin duda venía siendo redactada por Montoya desde mucho antes y culmina con con Cardiel y Peramas que fueron expulsados de america en 1768 junto a todos los jesuitas, Cardiel es tomado por los soldados de Bucarelli en Concepcion de la Sierra y Peramas del rectorado de la universidad de Córdoba. Ambos escriben exiliados recurriendo a recuerdos del ultimo perido de la experiecia jesuitica en Misiones, y en todos surge el recuerdo de la plactica del juego de la pelota, es decir se trataba de una practica cultural ludica que habia sido llevada desde tiempos del inicio de la asimilacion de las poblaciones guranies semi nomadas en el guaira en 1610 cuya practica se extendio y era naturalizada hasta el final de la regencia de los jesuitas sobre estos pueblos en 1768. los gueranies tenien al juego de la pelota como uno de sus entretenimientos cotidianos durante mas de siglo y medio, teniendo en cuenta solo el periodo documentado, pero es posible que lo practicaran antes que Montoya fuera al Guaira en 1712 y que lo siguieran jugando en los pueblos aun despues de 1768 cuando expulsan a Cardiel y Peramas que vieron jugarlo miestas aun ahi estubieron.

Ilustración paisanos jugando a la pelota en la plasa del San Ignacio”

En muchos de estos casos, en los artículos sobre el tema de la prensa digital, incluso la ilustración es la misma, un fragmento de la obra de Léonie Mathis, “la plaza de San Ignacio miní”.

Según el investigador y divulgador de arte argentino, Ignacio Gutiérrez Zaldivar, en esta obra se observa que los guaraníes del pueblo “juegan al ‘fútbol’ con una pelota hecha con una vejiga de vaca inflada”[1]. Aunque esta obra es de fines de la década de 1930 está basada en las investigaciones de Guillermo Furlong de quien Mathis era amiga y en dibujos de Nadal Mora con quien el hijo de Léonide trabajó en San Ignacio Miní (Misiones, Arg.) a principios de la década de 1930. Estos dos prestigiosos investigadores del jesuitismo, Furlong y Nadal Mora, prestaron asesoría a Mathis, Furlong además es responsable de una re edición del libro de José Manuel Peramás “La república de Platón y los Guaraníes”, donde se expone el comentario más extenso que conocemos que relaciona muy tempranamente a los guaraníes con el “juego de la pelota”, testimonio que resulta ahora fuente principal y que citaremos luego.

Deseamos aquí retomar la tesis “los guaraníes inventaron el fútbol” y dejar asentado nuestra adhesión a la propuesta inicial de la Secretaría de Cultura del Paraguay citando las fuentes que se mencionaron inicialmente y contextualizándonos para así poder brindar un punto de partida que permita profundizar la temática.

Reflexiones que nos suscita este superficial análisis de las fuentes que cita el documental

Estos testimonios nos dan una idea parcial pero clara de la práctica que los jesuitas describen como “jugar a la pelota”, una actividad perteneciente al rico, aunque poco documentado, repertorio  lúdico guaraní. Los testimonios son coincidentes a pesar de su distancia cronológica y geográfica, Montoya desarrolla su obra desde el Guairá y luego de la épica migración funda San Ignacio miní y Loreto, en Misiones (Arg). Cardiel fue párroco de Concepción de la Sierra, Peramás colabora en San Ignacio miní y fue rector del colegio de Córdoba, el denominador común de todos ellos es su conocimiento personal de muchos de pueblos reduccionales por sus reiterados viajes y servicios como misioneros, el espacio probable de donde cada uno de ellos pudo ser testigo de la práctica que luego describen como juego de la pelota, es abarcativo y dilatado por casi todo el territorio de las Misiones, desde el Guairá hasta Yapeyú y desde San Ignacio Guazú a San Lorenzo.

En ningún caso en sus relatos se circunscribe la práctica de este juego a un sitio particular o a una de las reducciones determinada, de hecho si estamos ante la presencia de un juego anterior al contacto con la cultura europea, como se presume, es válido entender que su práctica se extendió por todo el espacio de ocupación guaraní en la Cuenca del Plata.

No es descabellado inferir que los autores de las fuentes que hoy son la clave de esta incógnita hayan basado sus testimonios en lo observado de las actividades recreativas de los guaraníes mientras servían como religiosos en los pueblos, los mismos hoy forman parte de nuestra provincia que debe su nombre justamente a la antigua existencia de estas reducciones, pueblos o Misiones… 

En el documental existe una breve mención a las Anuas como fuentes testimoniantes de esta costumbre guaraní de jugar a la pelota, lamentamos decir que no hemos logrado hallar referencia alguna  a esta práctica en las Anuas publicadas.  

Para finalizar aportamos interrogantes y ensayamos respuestas ¿Los guaraníes inventaron el fútbol? si lo entendemos, como lo entiende el documental paraguayo, como “balón pié” o juego a la pelota usando los pies, entonces la respuesta es positiva en nuestra opinión. ¿Colaboraron los jesuitas  con la expansión mundial de la práctica del juego de la pelota? Es probable… si bien los guaraníes se dispersaron por los territorios que hoy ocupan Paraguay, Brasil y Argentina luego de la expulsión (1768), luego de ésta también los jesuitas se dispersaron, aunque en su mayor parte por Italia. Si se pudiera establecer el destino que le cupo a cada jesuita que recibió la orden de expulsión estando en un pueblo Guaraní, o siendo conocedor del juego, y contrastar con los primeros relatos históricos del juego, quizás encontremos en algunos de los numerosos colegios jesuitas de Europa un viejo misionero enseñando a los pupilos un juego nuevo, para ellos, pero ya practicado hace siglos por los guaraníes en las Misiones.


[1] Gutiérrez Zaldívar, Ignacio. Léonie Mathis. Bs. As.: Zurbaran, 1992. p. 149.

[2] Ruiz de Montoya, Antonio. Tesoro de la Lengua Guaraní. Madrid: Sánchez, 1639. p. 206. (Edición facsimilar. Leipzig: Teubner, 1876).

[3] Ruiz de Montoya, Antonio. Tesoro de la Lengua Guaraní. Ídem p. 250.

[4] Cardiel, José. Compendio de la historia del Paraguay (1780). Bs. As: Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 1984. p. 98.

[5] Peramás, José Manuel. La República de Platón y los Guaraníes. Bs As: Emecé, 1946. p. 93.

[6] “De vita et moribus tredecim virorum” (vida y costumbre de trece hombres) P. Peramás. Faenza. 1791.

[7] Furlong, Guillermo. En prólogo a la primera edición en español de “La República de Platón y los Guaraníes”. Emecé: Bs. As., 1946.

Autor: Julio Cantero

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